En Morelos estamos consternados. Los padres de familia, los estudiantes universitarios y toda la sociedad morelense estamos viviendo momentos de coraje, de impotencia, de desesperación. Han asesinado a dos estudiantes. Kimberly Ramos Beltrán, estudiante de la Facultad de Contaduría, Administración, Informática y Economía y Karol Toledo Gómez, estudiante de la Escuela de Derecho campus Mazatepec, ambas de 18 años. La primera desaparecida desde el 20 de febrero y localizada hasta el día 2 de marzo, la segunda desaparecida desde el 2 de marzo y localizada el 5 de marzo del presente año. Han sido noticias que han causado tristeza y enojo entre la sociedad. Los estudiantes universitarios de la Máxima Casa de Estudios en Morelos, la UAEM se han declarado en paro indefinido como una exigencia; los primeros días, para exigir que se dedicaran las autoridades universitarias, civiles y fiscales a la búsqueda, lo cual no se realizó. Tuvieron que comenzar a presionar tanto a la fiscalía, al gobierno del estado y a la misma universidad para que lo hicieran, culminando con la triste noticia, el 2 de marzo, del hallazgo del cuerpo de Kimberly. Para el segundo caso, la desaparición de la universitaria ya se tomó con mayor dedicación y seriedad. La encontraron pronto, pero tristemente sin vida.
Debido a todo lo anterior, en las protestas de los estudiantes, por el caso de Kimberly, han iniciado protestas y movilizaciones desde el día 25 de febrero. Pero la Rectoría y menos la Fiscalía o el Gobierno del Estado, no hicieron mucho caso. La misma sociedad morelense no daba importancia a las protestas. Pasaban los días y no se veían resultados.
El viernes 27 de febrero, los estudiantes tuvieron que cerrar las puertas de acceso al Campus Chamilpa de la UAEM para presionar y fue hasta ese momento que los maestros, los estudiantes que eran ajenos al hecho, los trabajadores administrativos y las autoridades voltearon a ver las protestas de los jóvenes. Ha habido muchos sucesos entre los movimientos estudiantiles y los desplantes, promesas y falta de compromiso por parte de las autoridades de la UAEM.
Por otro lado, el lunes 2 de marzo, dieron a conocer la desaparición de otra estudiante, también de 18 años, del campus Mazatepec. En medio de todo el movimiento que se estaba dando poco hicieron, nuevamente las autoridades. Estaban más ocupados en cuidar la imagen universitaria y la imagen del gobierno del Estado, tratando de aminorar la presión estudiantil y cancelaron una marcha que se llevaría a cabo el 2 de marzo de 2026.
Pero las marchas, protestas y movimientos estudiantiles se realizaron y se generalizaron y hoy viernes 6 de marzo, ya se han realizado al menos 12 marchas. Y hoy se está llevando a cabo la marcha de estudiantes de una escuela particular, la de la Cruz Roja, que se suma y se solidariza en las protestas y exigencias de justicia para quienes fueron asesinadas en diferentes circunstancias, pero con las señales, ambas de feminicidio.
Hoy la Rectora y la Gobernadora del Estado tienen un gran compromiso, salir a resolver las peticiones estudiantiles que cada día van aumentando.
Les faltó sensibilidad humana y tacto a ambas, al querer tapar el sol con un dedo. Hoy la bola de nieve ha crecido enormemente, que se debe resolver con soluciones concretas, creíbles y contundentes.
En el aspecto de justicia, la gobernadora, junto con la Fiscalía del Estado tienen la obligación de resolverlos de manera pronta y expedita, sin desvíos ni simulaciones o fabricación de culpables. Por su parte, la Rectora; recibir las peticiones de todos los estudiantes y resolverlas con un plan a corto y mediano plazo. Aquí no caben planes a largo plazo, puesto que las deficiencias, delitos, quejas que están exigiendo se atiendan tiene que ver mucho con ética, respeto a los derechos humanos y estudiantiles. Están surgiendo quejas que han prevalecido en años. Cada Facultad está externando sus quejas.
Todo lo que está sucediendo, tristemente, a partir de la pérdida de la vida de dos estudiantes, destapó una olla que estaba a presión. No lo quisieron ver. Una Universidad participativa debe permitir que todos participen en las soluciones. Que haya democracia sindical, que se escuchen las diferentes opiniones e ideas de todos. De otro modo, surgirán grupos políticos universitarios, de estudiantes, de maestros, de trabajadores administrativos, como se hacía en antaño.














