Tal como si fuera una ofrenda de sacrificio a los dioses que se encuentran embravecidos, así la presidenta Claudia Sheinbaum ha entregado a casi cien reos que purgan diversas condenas principalmente por delitos contra la salud, posesión de armas exclusivas del ejército, asociación delictuosa y otros diversos delitos, para que terminen sus condenas en cárceles de USA.
Sin procedimiento legal, sin realizar una carpeta de extradición a cada uno de los reos, sin revisar derechos contemplados en las leyes, sin cumplir con los requerimientos legales de extradición con base en los acuerdos bilaterales entre los dos países, México y Estados Unidos de Norteamérica.
Poco después que inició el gobierno de Trump en febrero de 2025, éste declaró a los delincuentes del crimen organizado pertenecientes a cárteles mexicanos, que exportan ilegalmente estupefacientes a Norteamérica como grupos terroristas. Pero también Trump ha afirmado que en México gobiernan los cárteles.
En los primeros días del año 2026 Trump realiza una acción nunca antes vista, extraer a un presidente de un país, bajo el argumento de cumplir una orden de aprehensión, ya que, de acuerdo a esta orden, ese personaje ha cometido delitos de comercializar hacia Estados Unidos toneladas de cocaína.
Con ese acto puso a pensar a los gobernantes mexicanos ya que este gobierno desde AMLO y ahora CSP han apoyado a Venezuela, tanto como a Cuba, Nicaragua y todos los países que tienen un régimen socialista. Como respuesta la presidenta y el ex presidente hicieron sendas declaraciones defendiendo al supuesto delincuente.
Todo lo anterior han sido más presión para Claudia Sheinbaum y en México se cree que más ha sido por el presidente americano para que entregue a políticos mexicanos que han pactado con líderes delincuenciales. Todo ello ha sobrevenido después de observar como los cárteles mexicanos han participado en elecciones de 2018, 2021 y 2024 a favor de candidatos morenistas, con la participación en campañas directamente, con una participación en la inversión en las campañas, con la manipulación del voto los días de las elecciones, etc. Los ciudadanos mexicanos, los analistas electorales, los periodistas de varios medios de comunicación impresa, electrónica, radio, televisión han afirmado que existen grandes acuerdos entre miembros de la delincuencia organizada y varios personajes de estos gobiernos. Y no se queda tanto en la duda ya que han quedado al descubierto varias señales como para corroborar tales actos. Los hechos descubiertos y señalados como el huachicol fiscal, todo un grupo de actos desde la importación, la recepción y la distribución, obviamente con el conocimiento y anuencia del ejecutivo en su momento, que correspondió a AMLO el asunto del Secretario de Seguridad en el Estado de Tabasco en el Gobierno del Estado de Tabasco. Todo esto y más han sido señales para el Gobierno americano.
Así, esto se ha prestado a suponer que la infraestructura construida por AMLO, y que fueron señaladas como emblemáticas, no por su función o beneficio a los mexicanos o al desarrollo de la economía del país, sino por el nivel de inversión que fueron importes de presupuestos que se duplicaron impunemente tanto del AIFA, de Dos Bocas y del tristemente célebre Tren Maya, por sus daños ecológicos y porque a casi tres años de su inauguración no muestra consolidación de la demanda ni convertirse en un proyecto redituable al presupuesto del Estado; al contrario, requiere subsidio para su funcionamiento. El supuesto es que toda esa red de infraestructura ha sido construida para facilitar el trasiego de drogas, y procesar negocios turbios impunemente.
Por todo lo anterior, en voz de analistas, comentaristas y periodistas de medios de comunicación, tanto de México como de Estados Unidos, con base en las denuncias realizadas por el gobierno americano ante instancias judiciales de su país y además con base en las declaraciones de delincuentes detenidos que están colaborando con el gobierno de USA, se reclama la detención de políticos mexicanos, integrantes del Gobierno de López Obrador, incluyéndolo a él mismo, el Senador Adán Augusto López, los hijos de AMLO, como parte de los beneficiarios, gestores y lavadores de dinero, producto de los negocios de los cárteles delincuenciales. Por ello, la presidenta CSP, bajo esta presión, ha accedido a entregar ya a casi cien delincuentes, tratando que con ello se calme el deseo del presidente Donald Trump de atacar por tierra, como lo ha manifestado contra estos cárteles. Cosa que no ha sido muy bien vista por decenas de millones de mexicanos.














