Huitzilac, es un sitio hermoso de Morelos, con su barbacoa, pulque y sopa de hongos exquisitos; con su iglesia consagrada a San Juan Bautista; con muebles y piezas de madera tallada; con sus viveros y plantas de mucha calidad y con hombres y mujeres que salen a trabajar dignamente, todos los días… Pero Huitzilac, también tiene a Tres Marías, sus motociclistas rijosos y ebrios cada fin de semana; sus tala montes que atentan cada vez más contra el Bosque de Agua; con sus problemas con la tenencia de la tierra, de predios revendidos una y otra vez e invadidos hasta el cansancio por seudo ejidatarios y su muy larga lista de hechos delictivos…
Este martes, se sumó un caso más a esa larga lista de hechos violentos: el asesinato de Alejandro Mancilla Cueto, actual secretario del Ayuntamiento; justo pasos delante de la presidencia, a un lado del sitio de taxis, a un lado de la iglesia y del kiosco… el hecho nos golpea en la cabeza, aun no lo creemos.
No hacía mucho, Alejandro Mancilla había concluido la licenciatura de Periodismo y estaba por titularse, era propietario de un portal de noticias y era nuestro amigo. Su asesinato, se dio en uno de los municipios más inseguros de la entidad –Huitzilac-- y en un tiempo en el que la violencia va en crecimiento en Morelos.
Unos meses atrás, cuatro personas, entre ellos una lideresa de la comunidad, fueron asesinados a balazos cuando realizaban un acto proselitista para la elección de presidente de bienes comunales. Uno de sus familiares pertenecía a este grupo.
También, justo en la autopista México-Cuernavaca, que cruza por la localidad, en octubre pasado se registró el secuestro de Zahie Téllez, una chef internacional, reconocida por participar en un reality-show y su esposo. Fueron raptados cuando realizaban una transmisión en vivo. Ello, les salvo la vida. Afortunadamente, los cuerpos policiacos se movilizaron de inmediato y los liberaron; empero, elementos de la policía municipal, estuvieron involucrados en los hechos.
Años atrás, recuerdo cuando se registró un linchamiento: Cuando pudimos ingresar a la presidencia municipal, aun había sangre en el piso y la gente estaba exaltada y molesta.
…Y la idea no se nos sale de la cabeza: “Alejandro Mancilla Cueto, secretario municipal de Huitzilac, fue asesinado a balazos por un comando poco después del mediodía de este martes a unos metros de la Presidencia Municipal de esta localidad. Según los primeros reportes, el funcionario se dirigía a su oficina sobre la avenida Lázaro Cárdenas en el centro del municipio, cuando varios hombres armados se aproximaron en motocicletas, descendieron y le dispararon a quemarropa provocándole la muerte. Su cuerpo quedó tirado sobre la carpeta asfáltica. A pesar de que en la alcaldía siempre hay presencia de agentes policíacos, los delincuentes escaparon. No hay detenidos”.
Según nos dicen, los paramédicos arribaron al lugar y confirmaron el deceso de Alejandro Mancilla. La escena del crimen fue resguardada por elementos de la Policía; mientras que se implementaron puntos de revisión con apoyo del Ejército Mexicano y la Guardia Nacional… y la idea no se sale de la cabeza. No nos gusta, nos agrede.
En la cobertura del hecho, consignamos que el presidente municipal de Huitzilac, César Dávila Díaz, hizo un llamado urgente a las autoridades estatales y federales para esclarecer el asesinato de Alejandro Mancilla, víctima de un ataque armado… y de paso, reconoció que el municipio enfrenta una creciente ola de violencia, que está rebasando sus capacidades… y la idea no nos gusta. Nos molesta de forma tal, que la sacamos en forma de agua de los ojos, pero no quiere. Ahí se queda. Tal vez esa idea se nos junta con las ausencias liquidas de otros tantos queridos amigos, conocidos y cercanos de este oficio y ahora, que ven la oportunidad, aprovechan para tratar de salir, todos de golpe.
¿Qué nos queda decir sobre lo que sucede en Huitzilac? ¿Qué les faltan policías en número y honestos? ¿Que las autoridades municipales se tardaron en emitir un auxilio ante la enorme problemática de inseguridad que enfrentan? ¿Qué esas son omisiones? Si nosotros que desde lejos vemos lo que ahí acontece, ¿Cuál será la condición de los que ahí viven? Urge hacer algo por Huitzilac,














