El cese del ya ex coordinador de Movilidad y Transporte, Josué Fernández Fernández y algunos de sus cercanos estaba más que cantado, solo era cuestión de tiempo porque llegaron con las uñas muy largas y afiladas, en lugar de ponerse a trabajar se fueron sobre la lana.
En lo que se refiere a capacidad, exhibieron ignorancia, tanto que en la prestación de servicios al ciudadano hubo rubros en los que no pudieron avanzar, pues parece que le pusieron más interés a cómo armar una red de corrupción para sacar dinero abundante, que todo indica sí obtuvieron en sumas importantes, pero por su incapacidad fueron muy evidentes, casi todo mundo se daba cuenta de ello y ni modo les cayó la barredora.
Buena acción de la gobernadora Margarita González Saravia, porque la intervención de la contralora Alejandra Pani, lo sabemos, sólo se dio con la venia de la mandataria y esa es una buena señal, indica que no tolerará actos de corrupción a sus colaboradores, y además es una advertencia para quien se atreva. La verdad llegamos a pensar que ella toleraba esas corruptelas, pero parece que optó por corregirlo y proceder; muy bien.
Ahora bien, la cosa no debe quedar aquí porque se habla de un millonario desvío de recursos que no se reportaron a las finanzas estatales, pues con la tramitación de servicios por abajo de la mesa se dejaron de pagar impuestos cuantiosos
Un funcionario de la dependencia dijo a quien esto escribe, que en la inscripción de nuevos propietarios de autos y cambios de propietarios, por ejemplo, se debe pagar el 1.5 por ciento conforme al valor de la unidad y confío que los señores hicieron trámites en muchos autos de lujo, algunos con valor real de cerca de seis millones de pesos, pero los registraron con un costo de 100 mil pesos.
Pero de esos se dieron miles de trámites, cuyos impuestos alcanzan millones de pesos. Y como el 80 por ciento del personal que manejaba las computadoras y programas eran personas no dadas de alta en la nómina, pues quienes tienen que dar la cara por todo eso son Josué Fernández y sus subalternos cómplices. ¿O no? Ahora bien, algo bastante delicado para los usuarios, que a nuestros datos personales tuvieron acceso gente cuyos antecedentes desconocemos. Y ¿que tal si algunos de ellos es hasta delincuente? Así está de delicado el asunto.
Por eso no basta con que corrieran a Josué, se le tienen que pedir cuentas y explicaciones y fincar responsabilidades. ¿Lo ordenará González Saravia? Esperamos que así sea, por el bien de todos.














