El movimiento pacífico, impulsado por Generación Z México, busca exigir acciones reales ante el aumento de la violencia en el país
Ante el creciente clima de inseguridad y violencia que se vive en el país, jóvenes del municipio de Cuautla anunciaron su participación en la manifestación pacífica del próximo 15 de noviembre, convocada a nivel nacional por el colectivo Generación Z México.
La movilización surge como una respuesta al hartazgo social y al descontento con la gestión de seguridad bajo el gobierno federal encabezado por Claudia Sheinbaum, según expresaron los organizadores locales.
“Queremos caminar sin miedo”, expresan jóvenes cuautlenses
Gabriela y Horacio, jóvenes originarios de Cuautla que promueven la convocatoria en la región, explicaron que desde hace varios días circulan en redes sociales mensajes y llamados a unirse al “movimiento pacífico”, el cual se replicará en distintas ciudades del país.
“Queremos un lugar donde podamos caminar sin miedo, donde no sea normal perder amigos o vecinos por la violencia”, expresaron.
Los jóvenes destacaron que, en municipios como Cuautla, la inseguridad se vive de manera cercana, por lo que consideran necesario alzar la voz y visibilizar la situación que enfrentan día a día.
“Aquí la violencia está cerca, por eso salir y marchar no es solo simbólico; queremos que las autoridades nos vean, que nos escuchen, que sepan que también estamos aquí”, añadieron.

Una manifestación con eco nacional
El colectivo Generación Z México, que impulsa la movilización a través de redes sociales, ha hecho un llamado a que las protestas se desarrollen de manera pacífica y con respeto, enfocadas en exigir acciones reales en materia de seguridad y justicia.
Los participantes buscan expresar su rechazo ante la percepción de impunidad y la falta de respuesta gubernamental frente a los delitos que afectan tanto a jóvenes como a familias enteras.
Cuautla, un reflejo del sentir ciudadano
En Cuautla, donde los índices delictivos han afectado directamente la vida cotidiana, la convocatoria ha encontrado eco entre estudiantes, colectivos y ciudadanos que comparten el deseo de recuperar la tranquilidad y reconstruir la confianza en las instituciones.
La movilización del 15 de noviembre se perfila como una expresión generacional de esperanza y exigencia, con un mensaje claro: vivir sin miedo debe ser un derecho, no un privilegio.
*LGC














