Parece que tendremos que recuperar las aguerridas luchas que se brindaron hace años con una Izquierda que se distinguía por combativa y rebelde, que reaccionaba casi inmediatamente al solo atisbo de alguna injusticia cometida por los poderosos contra el pueblo trabajador.
Muchos conocidos, muchos amigos y compañeros han mantenido toda la vida plena coherencia en la lucha social, en la rebeldía, en la insumisión. En estos días y después de tanto trabajo, apenas se vislumbra algo que despierta algunas esperanzas.
Pienso en aquellos que nos precedieron en diversos espacios cuyas voces críticas siempre se hicieron presentes. Don Sergio y sus sacerdotes comprometidos con el mensaje evangélico: Baltasar López Bucio, Julio Torres (+), J. Luis Calvillo, Ángel Sánchez y tantos más que han trabajado con las Comunidades Eclesiales de Base iluminando el camino cristiano.
Los Maestros Alberto Híjar y Adolfo Sánchez Vázquez en la FFyL de la UNAM cuyas cátedras contribuyeron a la formación ideológica y política de innumerables discípulos. El Subcomandante Marcos ahora Capitán, fue uno de ellos.
Muchos compañeros del Frente Auténtico del Trabajo (FAT) en la labor sindical acreditada ante los trabajadores: Margarita Marrufo y Alfredo Domínguez; Bertha Luján y Arturo Alcalde, Pedro Romero, Alfredo Domínguez Jr., entre muchos más.
Militantes del PRD -bueno, algunos- que tomaron en serio su compromiso libertario. Y otros que, una vez que obtuvieron cargos políticos por la vía electoral, destruyeron el objetivo esencial de un partido que se adjudicó el nombre de Revolucionario y Democrático.
Estos últimos siguen creyendo que la izquierda no existía antes de la llegada de su partido, es decir, que el PRD la instaló. Bueno, gracias, muy amables…
El PRT con Julia García y José Martínez, también muy activo. Más tarde desde la CIDH, no han cejado en su compromiso. El PMT y su dirigente estatal cuyo nombre no recuerdo, perdón. Recordemos también a las compañeras de CIDHAL, batallando contra el patriarcalismo, el machismo que no acaba de derruirse. Flora Guerrero feminista y ambientalista continúa -al igual que Paco- con su aguerrida presencia defendiendo espacios vitales. La defensa del Casino de la Selva es un ejemplo de esta lucha donde participó también el recordado Nacho Suárez Huape cuya combatividad fue permanente. La lucha ha sido contra proyectos empresariales cuyas consecuencias son siempre lamentables. Paco fue, entre otras cosas, director de La Jornada, espacio siempre considerado parte de estas luchas.
No olvidemos a múltiples compañeros colaboradores que coincidieron aglutinándose en el Semanario Correo del Sur. Los caricaturistas que forjaban todo un editorial con sus cartones: el inigualable y bien recordado Rius, César Añorve, M. Ángel Tafolla, Manuel Uribe UriBéN (+), Peralta, Soto. Los editorialistas, el P. Baltasar, Ricardo Cabello, el Mtro. Alberto Híjar, el Lic. Marcos Manuel Suárez.
Reporteros comprometidos como Luis Segura y Simón Hipólito Castro, así como todos aquellos que desde sus pueblos y comunidades nos hacían llegar sus quejas, denuncias o buenas noticias. Los sindicatos del SNTE (los de oposición), IACSA y NISSAN; Textiles, Rivetex y de la Coca (el refresco), tuvieron voz en este Semanario.
Los maestros, por supuesto, mujeres y hombres que lucharon por Democracia Sindical y Aumento Salarial contra el entreguismo de la Sra. Elba Esther Gordillo ejemplo de corrupción. Sus marchas fueron célebres, su movimiento ejemplar.
Más recientes tenemos a los últimos diputados del PRD ignorados por su propio partido y al Movimiento Social por la Transformación (MSxT) que se reúne, debate, se organiza, toma acuerdos y comparte valiosa información.
Todas estas luchas emprendidas hace décadas continúan, no han terminado. La Izquierda va siempre exigiéndose más sin darse espacios para conformismos. De ahí el llamarla Coherente en el sentido de que no se trata de momentos provocados por alguna circunstancia sino de convicciones profundas y comprometidas. No es una Izquierda en busca de posiciones políticas o de pleitos electorales. Es un colectivo que no acaba de coincidir pero que se distingue por su entrega, por su generosidad y solidaridad con las mejores causas.
Pero, urge la Unidad así, con mayúscula. No queremos movimientos aislados, la fuerza consiste en la integración, en la organización de estas luchas. Todos ellos son conscientes y están claros que no hay un partido político que sea depositario de estas rebeldías. Por lo menos, no todavía. MORENA no es un baluarte que se distinga, sus niñas dirigentes están más preocupadas por repartir candidaturas.









