En el Movimiento Social por la Transformación que lleva más de 40 Asambleas en diferentes municipios del Estado se dan debates interesantes. Sus participantes, auténtica gente del pueblo se manifiestan con entera libertad y expresan sus puntos de vista sobre nuestros gobiernos, estatal y federal.
Digamos que el objetivo central es impedir que se desvíe o se descoyunte la orientación del cambio que se está forjando. Para ello hay que enfrentar los embates de la oposición que no cesa de exhibirse como inútil ante cualquier debate. No tiene argumentos, no muestra ningún proyecto de orden económico o político, no defiende alguna propuesta de carácter cultural. Sólo carga un costal de majaderías, calumnias, falsedades e insultos… y los expresa furibunda, con ojos desorbitados.
El MSxT propone un diálogo con el gobierno estatal, con la Dirigencia y hasta con Citlalli, la responsable de la Comisión electoral. Un diálogo para ser escuchado. Propone no incluir a más gente del Pan o del Pri en tareas de gobierno, como Javier Bolaños que ocupó un cargo importante. En cuanto a MORENA, ese mismo individuo ya se tomó la foto con la presidenta estatal del partido que le dio la bienvenida toda sonriente. Señalan también al güero Mercado y a Amado Orihuela, capaces de todo hasta de comprar sí, comprar, sus candidaturas.
El argumento es conocido. Esta gente prianista es arribista y no deja ningún espacio de poder que podría ocupar. No le importa el partido, basta que se asegure de ganar. Tenemos ejemplos: la sra. Téllez, Germán Martínez, Manuel Espino que aceptaron la invitación que les hizo AMLO y se instalaron confortablemente en el nicho regalado. ¿Y todo para qué? Como dice la canción.
Más lejanos en tiempo, pero de igual comportamiento tenemos al distinguido senador Monreal que ha visitado distintos partidos y a Mario Delgado quien cuenta con una reciente historia de dislates. Como diputado federal del Pri, votó en favor de las Reformas Educativa y Energética de Peña Nieto. Me cuentan que todavía presumió su voto. Y como dirigente nacional de MORENA dejó un soberano desgarriate en el partido. Nada más aquí en Morelos, instaló caprichosamente y a fuerzas, a Ulises Bravo, un distinguido polítólogo experto en desórdenes financieros y sociales.
Ahora se desempeña, gracias a su “experiencia académica y sindical” como Secretario de Educación Pública. Nada menos. Veamos, experiencias recientes. El PRD introdujo, en sus filas, a connotados priístas que gustosamente aceptaron, recibieron el regalo de su candidatura, ganaron y se instalaron. Fue el inicio de su debacle. El único propósito era incrementar sus prerrogativa$$.
Se dio el caso de un priísta de Hidalgo infame que, como dirigente estatal, había agredido y amenazado a buen número de perredistas. El PRD le ofreció una diputación federal. El dirigente estatal perredista se opuso denunciándolo como agresor. Entonces, el responsable de la comisión electoral del PRD intervino y dijo: “Hay que sacrificar principios compañero, necesitamos más porcentaje en la votación”.
Ese fue Graco Ramírez, insigne militante de izquierda.
Y así ocurrió con Ángel Aguirre, miserable cómplice de la banda criminal que desapareció a los estudiantes de Ayotzinapa. Cada ejemplar ciudadano que se ha instalado en el poder mediante toda clase de porquerías ha causado graves perjuicios no solo a los partidos, sino a la sociedad entera. ¿Cómo es posible?
¿Esta es la trayectoria que quiere continuar MORENA? ¿Llenar sus filas de gente indeseable, oportunista y farsante? ¿Repetir errores garrafales para destruir en meses lo que llevó años en ser edificado? Lo peor, ¿retroceder entregándole el poder al Prian?
Si MORENA se considera un partido de Izquierda que lucha en favor de una Transformación radical de nuestra sociedad; si quiere acabar con la corrupción aún rampante en distintas áreas políticas y económicas; si quiere convertirse en partido vanguardia que encabece la marcha hacia la liberación integral de toda clase de explotación… se verá obligado a revisar su trayecto, a dejar la simulación, a comprometerse.
El caso es que con esta dirigencia estatal no advertimos mayor empuje hacia el cumplimiento de estos objetivos. Estas señoritas, emocionadas con su cargo, han mostrado públicamente que no saben escuchar a sus bases; que no son capaces de debatir planteamientos serios; han creído que solo se trataba de repartir candidaturas y pasarla bien. Es decir, nunca han tenido la menor idea de lo que significa conducir un Partido político. O aprender a ser militantes por lo menos.
Y ustedes priístas y panistas bien podrían examinar sus vísceras partidarias. Tienen a 10 exgobernadores presos por rateros y narcotraficantes, otros en proceso y en investigación (Alejandro Moreno, García Cabeza de Vaca y Jorge Romero del cártel inmobiliario); uno más, Rufo, detenido por huachicolero y éste, Aguirre priperredista, por cómplice de narcos. ¿Y siguen vociferando?









