PLAN MORELOS
La reciente presentación del Plan Morelos para el Desarrollo Económico marca un punto de inflexión en la política pública del estado. Tras periodos marcados por el distanciamiento entre las esferas política y empresarial, la administración de la gobernadora Margarita González Saravia y los liderazgos de Canacintra —encabezados por Alejandro Villarreal Vives y María de Lourdes Medina— demuestran madurez institucional. Entienden que la reactivación no se decreta; se construye en conjunto. La gran virtud de esta iniciativa radica en reconocer la ubicación geográfica privilegiada de Morelos en el centro del país. Convertir al estado en un hub logístico eficiente y potenciar su manufactura avanzada no son metas inalcanzables, sino tareas postergadas. La sinergia anunciada con la Secretaría de Economía federal añade un peso político indispensable para asegurar recursos e inclusión en proyectos de gran calado. El propio plan coloca el dedo en la llaga al incluir la seguridad en los corredores industriales como uno de sus ejes prioritarios. Las empresas no invierten donde el transporte de carga o sus trabajadores corren riesgos cotidianos. Aunque las autoridades reportan avances en las mesas de paz, blindar las zonas industriales —como Civac o el parque de Yecapixtla— es una precondición innegociable para que los fondos de inversión internacionales volteen a ver el territorio morelense.
Municipios en riesgo
Las finanzas públicas de los municipios de Morelos operan bajo la sombra de una crisis silenciosa que, de no atenderse de inmediato, terminará por quebrarlas de forma irreversible. No se trata de una exageración de la oposición ni de un ataque político; es un riguroso diagnóstico técnico emitido por el Colegio de Contadores Públicos de Morelos, un organismo que observa con profunda preocupación cómo los presupuestos municipales se evaporan en pasivos laborales mal planeados. El presidente del Colegio, Alfredo Salgado, fue directo al grano: la omisión estructural en la previsión del sistema de pensiones y jubilaciones tiene a varios ayuntamientos —particularmente a Cuernavaca, Cuautla y Puente de Ixtla— en una situación de vulnerabilidad extrema. La advertencia es clara: en cualquier momento, los recursos disponibles serán insuficientes para sufragar los derechos adquiridos de los trabajadores que dedicaron décadas de su vida al servicio público, detonando una quiebra financiera y social de magnitudes inéditas. Continuar ignorando este boquete financiero bajo el argumento de que "siempre se ha resuelto de último momento" es una irresponsabilidad matemática. Aunque actualmente existen mesas de trabajo entre sindicatos, jubilados y el gobierno estatal para reformar la Ley del Servicio Civil y crear finalmente un Instituto de Pensiones, el tiempo juega en contra.
Reforestación
La reciente incorporación de Morelos a la Jornada Nacional de Reforestación 2026, anunciada por la gobernadora Margarita González Saravia en la "Mañanera del Pueblo" de la presidenta Claudia Sheinbaum, coloca al municipio de Huitzilac en el epicentro de la resiliencia ecológica del centro del país. La meta inmediata es clara y necesaria: plantar 18 mil árboles de pino Moctezuma y pino lacio en 22 hectáreas del paraje Los Pilares. Sin embargo, la verdadera trascendencia de este esfuerzo federalizado no radica en la cantidad de cepas excavadas el próximo domingo 9 de agosto, sino en la capacidad de transformar una acción comunitaria en una política pública de supervivencia a largo plazo. Huitzilac no es cualquier territorio; es la columna vertebral del denominado Bosque de Agua, un ecosistema estratégico que recarga los mantos acuíferos que abastecen a Morelos, al Estado de México y a la Ciudad de México. Históricamente, esta joya ambiental ha padecido el asedio constante de la tala clandestina y los incendios forestales. Por ello, que la estrategia federal y estatal apueste por este municipio —que además busca consolidarse formalmente como municipio ecológico— es un acierto de coordinación metropolitana ineludible.
El PRI hablando de orejas
El debate sobre los nuevos lineamientos para la protección del derecho de las audiencias, derivados de la iniciativa del gobierno federal encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum, ha vuelto a colocar en la mesa una tensión histórica: ¿dónde termina la regulación legítima y dónde empieza la censura institucional? Las recientes declaraciones de Eliasib Polanco Saldívar, dirigente del PRI en Morelos, calificando un intento de instrumentar una "ley mordaza” a los medios es parte de la doble moral política del expartidazo. Ante esta postura hay más de uno que recuerdan la frase célebre del líder nacional del tricolor, Alito Moreno: “A los periodistas no hay que matarlos a balazos, papá, hay que matarlos de hambre”… Si son ellos los que defienden la libertad de expresión, “que Dios nos agarre confesados”, diría la abuela









