Lo señala rotundamente el editorial de La Jornada del 27 de junio: “En Cuautla faltan operadores políticos y sobran codicia, ambiciones e intereses personales. La población es rehén”.
En realidad, eso sucede en todos los municipios, prevalecen intereses mezquinos. Lamentablemente.
Para evitar dichas conductas de nuestros presidentes municipales y funcionarios en general bien podrían realizarse reuniones donde se compartieran experiencias de gobierno. Al respecto, me cuentan 3 compañeros con experiencia, una exfuncionaria estatal y dos exalcaldes:
“Las reuniones de todos los munícipes con el gobernador, a pesar de que aún se conducían con zalamería y sumisión, no dejaban de ser provechosas. Compartíamos problemas y formas de resolverlos; problemas presupuestarios y de sectores populares, campesinos, colonos con falta de luz, agua potable, transporte, drenajes colapsados o falta de ellos; comerciantes ambulantes o fijos, madres solas a causa de que sus maridos partían al extranjero, niños sin escuela, en fin.
Ahora con la incursión de delincuentes salvajes y agresivos del crimen organizado, bien podría conformarse un frente unido contra esos pelafustanes narcos y extorsionadores. Porque si las autoridades se dejan seducir por el fétido olor del dinero, quien paga es el pueblo. No hay comunicación, no hay solidaridad. Cada quien pretende resolver aisladamente haciéndose el guapo para proyectarse al siguiente puesto. De la mano de la vanidad y la egolatría marcha la ambición.
Los exalcaldes de Cuautla y Atlatlahucan -ambos del PAN- han sido ya denunciados como cómplices cuando ellos se suponían impunes. Y tal vez haya algunos más. El pueblo espera un castigo ejemplar en tanto que el daño causado es muy grave. Ha habido asesinatos, asaltos, comercios cerrados y la inseguridad generalizada que impide una convivencia tranquila y sosegada.
¿Y el Instituto de Fortalecimiento Municipal aún está en funciones? ¿Para qué? Creado por Don Lauro Ortega tuvo al inicio alguna importancia, aunque entre presidentes municipales y gobernador no debe haber intermediarios, la comunicación debe ser siempre directa y expedita.
¿Cómo detener las ambiciones de poder y la codicia por el dinero?
Aparecen ejemplos de otra naturaleza. Dos exalcaldes de sendos municipios, Jojutla y Yautepec, ahora diputados federales, quieren ser tomados en cuenta para la candidatura a la presidencia de Cuernavaca. ¿Por qué? ¿Quién les ha dicho que son los indicados, o los mejores o los únicos? No son de Cuernavaca, no han vivido aquí, no conocen la ciudad si exceptuamos sus restaurantes. ¿Suponen que serían capaces de gobernarla basados en sus aduladores o sus incondicionales? ¿De veras?
No deberían enfadarse los aludidos antes bien, deberían agradecer esta llamada de atención a fin de que retomen la sencillez con la que iniciaron esta tarea política. Recuerden que precisamente es ahí, en la sencillez, donde se realiza la más difícil selección.
Y como ellos, regidoras, síndicos y compañía -bueno, hasta directores de área- ya se sienten llamados a ocupar un puesto más relevante, Apenas inician su tarea de 3 años y ya están soñando con las fantasías de poder de la siguiente llenando sus muros del facebook con fotografías inútiles que alimentan su vanidad.
La enfermedad del Poder ha hecho presa de muchas personitas antes bien intencionadas y de buena voluntad. Hybris, se llama y su trastorno enajena hasta el grado de extraviarse en los vericuetos de la mezquindad y la egolatría. Vean a Donald Trump enfermo, delirante, estupidizado.
Hemos dicho más de una vez que la Izquierda tiene que acuerpar a sus gobernantes, a sus dirigentes en funciones. No se trata de que esa Izquierda se convierta en un grupo de incondicionales sino de que ofrezca asesoría con objetividad, sin servilismos. Es decir, que sea capaz de señalarles sus errores u omisiones con claridad, sinceridad y cordialidad. Se llama, compañerismo, camaradería.
Recuerdo a uno de mis estupendos maestros que al iniciar el curso nos decía: ¡les exijo que me exijan! Y cuando alguien le señalaba algún dislate, éste muy apreciado y sensible maestro se lo agradecía con todo afecto.
Propusimos con todo comedimiento y buen ánimo el iniciar la instalación de UTOPÍAS, FAROS y PILARES para Zacatepec, Yautepec, Jojutla, Tlaltizapán, Tlaquiltenango y Cuernavaca. Lo hemos explicado más de una vez. Zacatepec, Tlaltizapán y Jojutla no nos pelaron. Tlaqui y Yautepec quedaron en veremos. El problema es que siempre piensan en la próxima elección no en la próxima generación.
Hay mucho por delante, mucha tarea. La Transformación exige compromiso y responsabilidad. No basta repetir como un simple slogan el No robar, No mentir y No traicionar, se trata de hacerlo efectivo en el día a día. El Che Guevara siempre afirmó que es más difícil ser héroe en el trabajo cotidiano que en la guerra. Pensemos… Meditemos un ratito…









