Muchos problemas qué resolver aparecen inesperadamente y la oposición se llena de alegría haciendo honor a su falta de objetividad, de solidaridad, de compromiso con la sociedad en general, para no decir con el pueblo o con los más necesitados. Parece mentira que viendo el temblor no tomen las debidas precauciones, no vislumbren allá en lontananza, los riesgos y peligros que nuestro país puede correr. La virulencia del Imperialismo es cada vez más cruel, cada vez más atroz. Los yanquis recuperan su tradicional vocación de invasores, saqueadores, asesinos regando con sangre ajena de los pobres del mundo este planeta cada vez más afectado.
Precisamente así se instaló, así se dio el crecimiento de Estados Unidos. Llegaron, invadieron, despojaron, saquearon, torturaron y masacraron a los pobladores originarios de ese país. Metales preciosos, tierras feraces, pasaron por la fuerza a ser propiedad de los recién llegados que huían del hambre en Irlanda y de la miseria en Inglaterra. Los Sioux, Kiowas, Cheyennes, Apaches, Pueblo, Navajos… pieles rojas… los recibieron y les brindaron alojo, hospitalidad, alimentos. De ahí se deriva la conmemoración del Día de Gracias. ¿Cómo respondieron estos persinados puritanos en nombre de su Dios y de sus creencias?
La amenaza imperialista del abominable tipo que preside ese país es permanente.
¿Y aquí, estos reaccionarios, haciendo gala de un trastorno infamante, difunden mentiras y falsedades, mientras más estridentes, mejor? Su único objetivo es pelear, difamar, gritar con absoluta desvergüenza cuantas escandalosas estupideces les permita su desquiciado cerebro. Sumamente penoso y ridículo es ver a Moreno acusando al Gobierno de corrupto y más vergonzoso es comprobar, día con día, que no existe sobre la faz del Congreso ni de los estados, ni de las alcaldías un priísta, uno solo, que reclame la restitución de los principios que dieron origen a su partido.
Sabemos que el Pri participó con la Internacional Socialista así que -si es coherente- debe aportar y apoyar con todo, solidaria y fraternalmente a Cuba, nuestro país hermano. Imaginemos qué sería del escenario político actual si los priístas que quedan, reaccionan y toman decisiones radicales haciendo honor a su historia. Bastaría con que revisaran su fundación como PNR y luego como PRM basada en los principios de nuestra Constitución de 1917 y los objetivos de nuestra revolución mexicana. Comprobarían así ob-je-ti-va-men-te que lo planteado por MORENA no es más que la continuación de esos principios ideológico/políticos y económicos.
Si me invitan a conversar con sus chavos y chavas de Base, voy, claro que voy. Se trata de explicarles sus derroteros actuales, sus errores cometidos a propósito y su actual camino cada vez más trillado. Admito discusiones, argumentos en contra, molestias y enfados. Lo que no admito son insultos, denuestos y descalificaciones gratuitas. Claro que no, tendría que ser una discusión analítica ejemplar. Y como ustedes entienden este lenguaje tengo qué decirles que les voy a cobrar, claro, por supuesto.
Pero, parece que prefieren seguir amancebados con el PAN. Más todavía, que este partido trasnochado y entreguista, les imponga sus ideológicas aspiraciones, sus intereses políticos y hasta sus propias candidatas. ¡Qué barbaridad! ¿No les parece que ya es demasiado? Analicemos la oferta de los puestos políticos y encontraremos ahí el origen de tanta locura.
Veamos. Ser alcalde de un municipio o diputado local o federal significa vivir con una estupenda bolsa de dineros, pasarla campante, hacerse el guapo, creerse importante y abandonar toda clase de sentimientos -no digamos compromisos- por el pueblo que los ha elegido. Quedan convertidos en auténticos parásitos que














