Pasar al contenido principal

El Chinelo: La Grieta Epistémica en el Monolito del Poder


Pensemos juntos
Por Manuel Smith Vázquez | 24 Febrero, 2026 | 09:06 h
Opinión
El Chinelo: La Grieta Epistémica en el Monolito del Poder

"La cultura es el ejercicio de la identidad; la parodia, el ejercicio de la dignidad. Un pueblo que baila burlándose de su opresor es un pueblo que ya ha decidido dejar de ser esclavo." Eduardo Galeano

Cuando el indígena morelense o el mestizo morelense, se enfunda en el traje de terciopelo, se coloca la máscara de barbas rubias y ojos claros, y danza con ese brinco inconfundible, no está simplemente ejecutando una coreografía festiva o una broma folclórica. Lo que ocurre en las calles de nuestros pueblos es, en realidad, una operación de desmantelamiento ontológico – epistémico.

En el sistema colonial, la figura del «Gachupín» no representaba solamente a un hombre con poder político o económico; era la encarnación de una «verdad epistémica». Este poder, para sostenerse como absoluto, necesitaba ser percibido como un «destino inevitable», algo sagrado, serio e inamovible derivado de una supuesta superioridad natural. Sin embargo, al imitarlo de manera grotesca, el Chinelo realiza un acto de profanación necesaria: le arrebata al opresor su aura de sacralidad. Si el amo puede ser reducido a una máscara ridícula y a un baile frenético, entonces el amo deja de ser un dios para revelarse como lo que siempre fue: un artificio, una construcción humana y, por lo tanto, vulnerable.

Es aquí donde debemos analizar el «efecto real» de esta tradición. El cambio estructural no comienza necesariamente en la bayoneta, sino en la urdimbre misma del pensamiento. Siguiendo las tesis de Vygotsky, si el lenguaje y el símbolo son los elementos que configuran la conciencia humana, el ritual lúdico del Chinelo altera la «gramática de lo posible».

Es cierto que el Chinelo no derroca a un gobierno en una sola tarde de comparsa, pero logra algo más profundo: transforma la mente de quien baila y de quien observa. El brinco erosiona el respeto servil que sostiene la estructura social. Sin ese respeto —esa «episteme de la sumisión»—, el poder se queda en un «dique seco». Se convierte en pura coerción física, una fuerza que es mucho más frágil y costosa de mantener que el consenso cultural.

Históricamente, las grandes revoluciones han sido precedidas por décadas de esta erosión simbólica. Antes de que la guillotina cayera en Francia, los panfletos satíricos ya habían desnudado simbólicamente a la monarquía. La parodia es, así, la avanzada que destruye la legitimidad mental del poder antes de que el cambio físico sea siquiera imaginable. El Chinelo es nuestra grieta en el monolito; es la prueba de que, cuando el pueblo pierde el miedo a reírse del amo, el poder del amo ha comenzado a morir.

Etiquetas

Leer más artículos de

Manuel Smith Vázquez

Lo de hoy
Lo de Hoy Noticias
Jay-Z podría encabezar el espectáculo de medio tiempo del Super Bowl LXI en 2027. Un reporte señala que el rapero buscaría convertirse en protagonista, aunque la NFL no lo ha confirmado.
Lo de hoy
Lo de Hoy Noticias
Cuautla concentra casos de extorsión y cobro de piso en Morelos, delitos que afectan a empresas y comerciantes, informó el diputado Gerardo Abarca Peña.
Lo de hoy
Lo de Hoy Noticias
Los antecedentes familiares y ciertos cambios en los senos pueden requerir estudios a edades más tempranas
Lo de hoy
Lo de Hoy México
Sandra Lucía Téllez, prima de Lilly Téllez y copropietaria de la Guardería ABC, fue detenida en EE.UU. tras años prófuga. El gobierno de Claudia Sheinbaum inició su extradición.
Lo de hoy
Lo de Hoy México
Gustavo Domínguez Saldívar, exdirector de la Policía de Investigación de Zacatecas, fue secuestrado por un grupo armado. La Fiscalía investiga el caso y mantiene operativos de búsqueda.