El dictador venezolano, Nicolás Maduro, fue capturado por fuerzas militares estadounidenses, para ser trasladado a Nueva York y enfrentar cargos de narcoterrorismo. El mundo acaba de cambiar.
Desde su primer mandato, Donald Trump y Nicolás Maduro tuvieron una relación tensa, Trump ha catalogado a Maduro como un narcoterrorista y ordenó el acecho de costas venezolanas.
Maduro respondió con firmeza, luego con bromas, hubo diálogos entre él y Trump, pero no se logró un acuerdo, Trump exigía su salida del poder.
Hoy se sabe que, desde agosto, la CIA infiltró agentes en Venezuela, quienes, acompañados por drones, estudiaron todos los movimientos de Maduro con el objetivo de capturarlo.
Durante la noche del 2 de enero, el presidente Donald Trump, observó los últimos detalles y autorizó la operación militar “Resolución Absoluta”. Durante la madrugada del 3 de enero, 150 aeronaves militares ocuparon el espacio aéreo venezolano.
Aeronaves bombardearon objetivos militares en tierra para deshabilitar la capacidad de defensa del ejército venezolano. El estruendo provocó que corresponsales difundieran imágenes y que presidentes como Petro, de Colombia, advirtieran del peligro.
El bombardeo tenía como objetivo crear un camino seguro para helicópteros, llenos de soldados y policías —punto muy importante—, para que pudieran volar a 30 metros de altura hacia el fuerte Tiuna, donde se encontraba Maduro.
Los helicópteros llegaron a la 1 de la mañana, hora de Florida y fueron recibidos con fuego intenso. La operación fue breve y cinco minutos después de su llegada al edificio, el dictador, fue aprehendido en el intento de llegar a una especie de búnker.
Después de la captura de Maduro y su esposa, fueron llevados por aire a un buque de guerra que los trasladó a la base militar de Guantánamo, Cuba. Horas después se confirmó la captura mediante un mensaje de TRUMP.
En suelo estadounidense, Trump ofreció una rueda de prensa donde dio más detalles sobre la detención e informó que, por el momento, Venezuela sería gobernada por Estados Unidos, mientras exista una transición.
Anunció que van a asegurar el petróleo, y se permitiría que las petroleras estadounidenses y del mundo tengan acceso a él para “mejorar la economía de Venezuela” y resarcir daños a Estados Unidos. Durante la rueda de prensa, mencionó cinco veces el petróleo y cómo harían dinero a partir de él.
“No tendremos vecinos hostiles”, lo que le pasó a Maduro le podría y le pasará a todo aquel que atente contra su país, dijo Trump dirigiéndose a políticos venezolanos aún leales a Maduro, Gustavo Petro y algunos otros.
Se habló sobre Corina Machado, quien declaró en redes sociales que estaba lista para tomar el gobierno de Venezuela que el pueblo le había dado en las urnas. Trump respondió que no tenía ni el respeto ni el apoyo popular.
Trump justificó su actuar y la negativa para notificar a su Congreso, diciendo que no se trataba de un cambio de régimen, invasión o guerra, sino de un operativo con miras a la procuración de justicia, donde participó el ejército, pues Maduro era un fugitivo de la ley condenado por narcoterrorismo, por ello policías estuvieron durante la detención.
Después de su llegada a Guantánamo, Maduro fue trasladado por vía aérea al estado de Nueva York, luego llevado en helicóptero a la ciudad y finalmente por vía terrestre a un centro de justicia, este lunes fue llevado ante un juez.
Ahora, después de una serie de hechos, quisiera expresar brevemente una opinión.
Maduro me parece un dictador y un criminal que oprimió a su pueblo durante demasiado tiempo. Qué bueno que hoy no esté en el poder. Por otra parte, es evidente que Estados Unidos no actúa por caridad, sino por interés. Trump no lo oculta; sus ojos están en el dinero, el petróleo y los recursos naturales que el país más diverso y rico de la región tiene para ofrecer.
Ellos no se preocuparon por lo correcto o incorrecto; maquiavélicos como sus gobiernos y plataformas políticas, se preocuparon por conseguir y mantener el poder. A partir de esas decisiones tomadas en la cúpula se crean situaciones positivas y negativas para la gente.
Lo que hoy pasa en Venezuela me hace pensar en el momento posterior al paso de un huracán muy agresivo, donde después del estruendo viene la luz a un pueblo en ruinas, confundido y temeroso.
No es claro quién gobierna Venezuela, si Estados Unidos, los civiles armados en las calles o Delcy Rodríguez, la que fue designada como Presidenta y puede ser el símbolo de que Estados Unidos está dispuesto a mantener la estructura venezolana intacta, pues solo quería a Maduro y los recursos.
La democracia no ha sido mencionada en esta ecuación.
Considero un error condenar la detención de un dictador como Maduro, pero es necesario exigir que en el futuro el eje rector sea el bienestar del pueblo venezolano, no el interés económico del invasor.














