En el sexenio de 2012 a 2018, bajo la presidencia de Enrique Peña Nieto, México sufrió los más grandes fraudes tanto a las arcas nacionales como a la realización de grandes negocios a raíz de los contratos de obra pública o adquisiciones, hasta ese momento
Para llevar a cabo dichos fraudes, ya sea de desvió de recursos o como derivado de los negocios realizados con el gobierno en cualquiera de sus tres órdenes. Que en cualquiera de las dos formas es dinero ilícito, y va en detrimento de la riqueza del país, de los recursos que benefician a la sociedad, del impacto a la producción, del aumento de riesgo en las obras públicas, de la falta de prestaciones a los trabajadores en las obras pública y finamente en pérdida para el país, amén aparte del crecimiento en pérdida de valores y principios de honestidad, así como el mal ejemplo para los posibles ocupantes de los cargos públicos futuros, quienes saben que hay impunidad en estos delitos y los aplican sin pudor, temor y respeto a las leyes. obviamente como bien lo dijo López Obrador, el presidente tiene conocimiento de todos los delitos que se cometen en el estado y se es omiso o se es cómplice.
En la página de Mexicanos Contra la Corrupción tienen registrado 35 casos emblemáticos de corrupción, registrados de 2013 a 2018. Por mencionar algunos autores de estos casos, Fidel Herrera Beltrán, Luis Armando Reynoso, Arturo Montiel, Tomás Yarrington. Eugenio Hernández, entre otros. Algunos de ellos han pisado la cárcel. Obviamente, los que entraron a la cárcel son enemigos del presidente, o que no se alinearon a alguna de sus políticas o simplemente se hicieron enemigos del presidente. Si no fuera así, Graco Ramírez también hubiera entrado a la cárcel. Pero él era parte del sistema que beneficiaba al presidente Peña Nieto. Quedó demostrado, pues durante su mandato (2012-2018) la ciudadanía realizó marchas muy nutridas, hubo acusaciones, solicitudes de juicio político y nada procedió. En Morelos también, recordemos que, en 1997, el Gral. Carrillo Olea cayó de la gubernatura por menos de lo que hizo Graco.
Otro de los fraudes grandes a México fue la “estafa Maestra” por la que Rosario Robles entró a la cárcel. Pero su juicio más bien tuvo un tinte político. Y el mismo Peña Nieto, quien, según, urdió todo ese maquiavélico plan, por el que involucró a una decena de Universidades Públicas, incluyendo la de Morelos, según investigaciones de la FGR hubo varios detenidos, pero solo una retenida; Rosario Robles Berlanga. Ha pasado el tiempo y ni el gobierno de Peña Nieto, ni el de AMLO le dieron continuidad a ese caso. Fueron 7600 millones de pesos que no regresaron a las arcas de la nación.
Pero el fraude que se ha llevado la corona de todos esos delitos ha sido nada más y nada menos que los que han organizado AMLO. Con el argumento de que los neoliberales eran unos ladrones y que los pobres se merecían toda su atención, llegó al gobierno con un gran apoyo social. Pero lejos de ser una realidad aquel slogan de “no mentir, no robar y no traicionar” su gobierno dio muestra de que, si mintió, la hacía cada mañana, la hacía a cada momento que expresaba palabras. Si robó, porque todo el fraude planeado y ejecutado del huachicol fiscal, tiene la firma del hombre más poderoso de la nación, que es el presidente. Involucró a las instituciones en las que casi todo México tenía la confianza, el ejército y la marina. Las compró, las corrompió. Y ahí se demostró lo que expresaba Álvaro Obregón, que “nadie aguanta un cañonazo de 50 mil pesos”, en su tiempo. Y se refería a los militares. Qué pena por aquellos Generales y oficiales que han entregado su vida bajo principios de Lealtad, Honradez y amor a la patria. Hoy tendrán la cara llena de vergüenza por lo que hizo AMLO al Ejército y la Marina.
Aun cuando no es lo correcto decir quien robó más, porque al final son fraudes y daños a la nación. Pero comparado con los fraudes y robos que han hecho los presidentes priistas y panistas, porque en su momento si se involucró a la Marthita y sus hijos en el sexenio de Vicente Fox. Las fallas de Calderón en todo su sexenio. Todo eso queda pequeño, con los casi 200 mil millones de Huachicol Fiscal. Y esa cantidad aún no se determina. Pero Peña Nieto era un bebé aprendiz de fraudes en comparación con AMLO. Éste estuvo a punto de que no se supiera, pues todo se realizaba de manera normal, sin que saliera a la luz. Nunca, ni AMLO, ni los marinos, ni Adán Augusto y todos los involucrados en ese MAGNO FRAUDE A LA NACIÓN, que iba a llegar Trump a la presidencia de Estados Unidos y que Marco Rubio sería el Secretario de Estado. Pues hoy, esa dupla de políticos americanos le está doblando la manita a la presidenta mexicana CSP para resolver ese gran Fraude. Solo por eso están avanzando. Si no hubiera sucedido, los mexicanos, ni cuenta nos damos.
Estamos a la expectativa del desenlace de este asunto. Y no falta mucho para saber en que terminará o lo que falta por descubrir. Siempre nos sorprenden los políticos mexicanos, del partido que sean.














