"Todos estamos atrapados en una red ineludible de mutualidad, atados en una única prenda del destino. Lo que afecta a uno directamente, afecta a todos indirectamente." — Martin Luther King Jr.
La mente colectiva, esa que contiene los hábitos sociales, la idiosincrasia de una determinada sociedad, cultura o nación, se estructura con las convicciones que acepta o las que le hacen aceptar como ciertas.
En la sociedad occidental contemporánea, y quizá desde hace milenios el valor del dinero, se ha tenido como prioridad, hay una constante apología de la riqueza material, y una escasa aun cultura del valor inmaterial de aspectos como la gentileza, la civilidad y los valores que, por sus características, trascienden lo material.
Me parece que podemos superar las limitantes de una cultura meramente material monetizada, por una en donde la solidaridad y el bien de todos prevalezca como el valor superior. Al hacerlo así, es posible que la riqueza material llegue con mayor agilidad que con una cultura egoísta o individualista.
Además, considerando que el ser humano es eminentemente social, colectivo en su forma de existir, resulta un absurdo luchar por un mundo individualista en donde lo que pareciera prevalecer es la fuerza del sometimiento de unos sobre otros, la indolencia del dolor de los demás, y la superficialidad de hacerle saber al mundo que el éxito reina en la vida del individuo, aunque no piense nada, aunque sea un mero maniquí de un sistema vacío y sin alma.
Cambiar los fines, los ideales, las razones por las que vivimos, esa es la verdadera estructura de la que surge la forma de la cultura, las características de la idiosincrasia, y la posibilidad de hacer en el mundo, un verdadero paraíso el paraíso en donde todos están bien y no solo unos cuantos.














