El ejército tiene que dar cuenta de sus procederes. El papel que jugó durante la Guerra Sucia está manchado indeleblemente con sangre, torturas, abusos, injusticias, desapariciones. Me contaba un guerrillero que compartió suerte con Lucio Cabañas, los abusos cometidos contra jóvenes que se trasladaban de Atoyac a Chilpancingo cómo los trataban deteniendo el autobús y bajándolos con extrema crueldad, sólo por ser jóvenes. Sabían que no los volverían a ver.
Cuando el EZLN salió a declarar sus demandas libertarias, Ernesto Zedillo, fiel a su talante cobarde y traidor, una vez pactados los ACUERDOS DE SAN ANDRÉS, envió al ejército a cometer toda clase de injusticias contra el pueblo indígena chiapaneco. Envió también a Esteban Moctezuma, Srio. de Gobierno entonces y a Beatriz Paredes, para desconocer y traicionar esos Acuerdos. Moctezuma es ahora embajador en los EEUU designado por el mismo Andrés Manuel López Obrador, quien inició la Transformación. Incoherencia total.
Esto hizo el valeroso ejército mexicano en Chiapas, escuchemos la voz de reporteros que vivieron esos episodios violentos en el lugar de los hechos.
Esteban Moctezuma aseguraba que el gobierno tenía la intención de reiniciar el diálogo. Zedillo se llenaba la boca: “con una mueca de aparente victoria anunciaba que mientras el gobierno insistía en su voluntad de diálogo y negociación, el EZLN venía preparando nuevos y mayores actos de violencia, no sólo en Chiapas sino en otros lugares del país… se configuraba la participación de importantes miembros de la dirigencia, ya identificados, en la comisión de múltiples y graves delitos”.
Dos mil 500 soldados, 110 vehículos artillados y decenas de helicópteros acompañaban la intención de diálogo del gobierno de Zedillo. Entraban por la cañada de Las Margaritas, Ocosingo, San Andrés Larráinzar y Simojovel.
“Miles de indígenas con sus bultos sobre la espalda y la cabeza huyeron antes de que el ejército irrumpiera en sus comunidades y destruyeran todo. A su regreso, días después, encontraron su ropa quemada, las mangueras de agua rotas, sus ollas de barro quebradas en el piso. Los soldados robaron o mataron a sus animales de crianza, se cagaron, literal, encima de sus fogones, se llevaron los molinos de maíz y utensilios de labranza. En los caminos detenían, golpeaban y torturaban a quienes encontraban, en busca de información”. (Gloria Muñoz Ramírez, El Zapatismo hace treinta años, LaJornadaSemanal, Feb. 16 2025).
¿Qué proponía el EZLN? “Paz con Justicia y Dignidad”. Y en El Charco, Mpio. de Ayutla de los Libres en la Costa Chica de Guerrero, el 7 de junio de 1998, hace 27 años, fueron asesinados 10 indígenas na savi y un estudiante universitario a manos del ejército.
Las autoridades estatales, en el marco de la denominada guerra sucia y la militarización de la zona, planificaron y ejecutaron un operativo militar contra la comunidad mixteca acusada de albergar a miembros del Ejército Revolucionario del Pueblo Insurgente.
En esa masacre, cuatro adultos y un niño fueron gravemente heridos y después detenidos arbitrariamente mientras otras 22 personas, cuatro de ellas niños y una estudiante universitaria fueron ilegalmente detenidas y luego torturadas. (Matanza de El Charco… Jessica Xantomila y Jared Laureles. La Jornada, 4 de junio 2025. p. 11)
¿Ese es el ejército que queremos? ¿Podríamos exigir que hagan públicamente un acto de contrición por todos los abusos y las injusticias y los crímenes cometidos? Más todavía, ¿hacer que los culpables, sean sancionados y paguen sus crímenes? No es, nunca ha sido correcto utilizar la excusa de solo haber obedecido órdenes.
Y la masacre de Acteal, ¿tiene visos de resolución? ¿Y Aguas Blancas? ¿Y Ayotzinapa? ¿Cuántos obstáculos más se van a interponer para que salga a la luz toda la verdad?
Digo lo siguiente con todo respeto, pero también, con toda objetividad: El expresidente que goza de una fama bien ganada, cometió errores que tienen que recomponerse. Nombró secretario a Moctezuma Barragán y luego, embajador. Le entregó a Manuel Espino, exdirigente nacional del PAN, un cargo importante a nivel nacional. Hizo a Germán Martínez y a la sra. Téllez parte del poder legislativo. Insistió en la necesidad de dejar pasar todos los abusos de los expresidentes declarando, repetidamente, que la venganza no era parte de su forma de actuar, confundiéndola - ¿a propósito? - con aplicación de la Justicia. Así se aposenta la Impunidad, quiérase o no.














