En todos los países ocurren sucesos que ocupan las primeras planas, los encabezados, los editoriales, en los periódicos; resúmenes de entrada en los noticieros de radio y televisión. Entre esos sucesos muchos son de corte político, otros de espectáculos. Algunos de deportes y otros dolorosos de nota roja pero que afectan a la sociedad.
Estos últimos siempre dejan una marca, una huella en la sociedad. Los mismos sucesos pueden ir haciendo olvidar. A sucesos nuevos, olvidos del pasado.
Recordemos lo que sucedió en Iguala el 26 de septiembre de 2014. La muerte de seis personas y la desaparición de 43 estudiantes de la normal de Ayotzinapa. Si no fuera por los padres de los 43, que han estado presionando al gobernó en turno para que no dejen de investigar, este suceso estuviera olvidado. Y es que los gobiernos en turno, hacen todo lo posible por ocultar dichos sucesos. Borrar toda huella para que no se conozca la verdad. Sucedió en octubre de 1968, en junio de 1971, en junio de 1980 en Golonchan Chis. en mayo de 1997 en Acteal, en agosto de 2010 en San Fernando, en 2014 en Iguala, y ahora en Teuchitlán Jalisco entre otros. Aunque algunas de estas masacres las haya realzado individuos del crimen organizado, se dice que fue el Estado quienes lo haya perpetrado, pues finalmente como lo dijo AMLO, en el país no se mueve una hoja si no lo sabe el presidente. Por lo tanto, por omisión, comisión o acción siempre es el Estado el que está involucrado. En algunos casos como Teuchitlán el mismo Estado prepara el terreno para desviar la mirada y la opinión pública. De todo lo anterior solo “los 43” y Teuchitlán seguirán vigentes por algunas semanas.
Y entonces al Estado le conviene desviar la atención lo más pronto posible. Ya cuenta con estrategias sistematizadas para cambar el curso de la opinión.
Para desfortuna, se conoce que la opinión pública centra, normalmente la atención al cien por ciento en dos días máximo. Y de ahí en adelante, el tema se puede cambiar rápidamente con otro suceso.
Nos está sucediendo en México. En enero tomó posesión del Gobierno de Estados Unidos Donald Trump, ante la amenaza de hacer una deportación masiva y la propuesta de aplicar aranceles a los países que no cooperaran en la lucha antidrogas. Se sabía que esas amenazas tenían nombre y dirección, que era nuestro país el aludido. Y así se convirtió en noticia trascendente la aplicación de aranceles en febrero. Que no. Que se aplicarán en marzo y después que siempre no, que será en abril. En el inter de estos periodos se abrieron nuevos temas de noticia trascendente, como fue el descubrimiento del Rancho Izaguirre, en donde se presume fue un campo de exterminio, a lo que el Estado realizó varias acciones para contrarrestar esta aseveración.
Después el tema del desafuero de Cuauhtémoc Blanco para enjuiciarlo por un probable delito de intento de violación. Este tema do mucha notica para ocultar el tema de Teuchitlán.
Lo anterior nos lleva a una conclusión. Para mantener vivo el suceso, solo si y solo sí permanecerá latente si los afectados lo mantienen vivo. Para eso se requiere primero que nada disposición de los interesados, tiempo y dinero para lo requerido.
De otra manera solo la historia lo registrará y también recordemos que aun cuando quede registrada, la contará solo a los que le convienen. Tristemente.














