Decía Martín Nizama Valladolid, que durante las cinco últimas décadas, gran parte de los profesionales de la medicina, progresivamente habían perdido la imagen humanista que los identificaba con el modelo hipocrático durante siglos.
Que ahora en su actuar, estaban ávidos de reconocimiento económico y profesional, adheridos al modelo racional cientificista, divorciados de la sensibilidad humana y consustancial al ejercicio de la medicina clásica, cuyo humanismo sustentaron para la posteridad médica los más calificados cultores del pensamiento ecuménico, tales corno Hipócrates, Aristóteles, Platón y Gracián.
Así se afirmaba en diversas publicaciones como Scielo y revistas especializadas que, las causas de la deshumanización de la medicina, estaban en razón del racionalismo científico en deterioro de la sensibilidad humana; estaban también en la deficiente selección de postulantes sin la exigencia de una auténtica vocación médica o en el exigente proceso de selección durante los estudios de medicina con énfasis exclusivo en los conocimientos científicos y técnicos y no así en la formación humanista. Es decir, estaban en el predominio de asignaturas técnicas en las Escuelas y Facultades de Medicina y la eliminación de los cursos de humanidades en la relación médico – paciente.
Ciertamente, basados en aspectos comerciales con una creciente desconfianza de parte del paciente; en la sobreexposición del médico al sufrimiento del doliente, en una sociedad que rechaza el dolor humano y la muerte; en la falta de formación para manejar el sufrimiento; en la sobresaturación del mercado médico, debido al exceso cuantitativo de profesionales de la medicina; en la explotación inicua del médico (sueldos denigrantes); en la exigencia de la producción cuantitativa y no cualitativa y en el manejo de un lenguaje de marketing que enajena al médico (cliente, gerencia, productividad, mercado, costo-beneficio).
También han sido causas, en contar con médicos presentados como modelos de éxito, también en la prioridad del mercantilismo, la atención de salud sustentada en la productividad y rentabilidad, la avidez por el status social en detrimento de la calidad humana del rol médico, en la ausencia de empatía en la relación médico – paciente, en la conversión del médico en un técnico ególatra ávido de figuración personal, en el culto irracional a la soberbia y la codicia, en el desinterés por la sabiduría en el médico, en la proliferación de Escuelas de Medicina con exceso de alumnos y una inadecuada selección de docentes, en la deslealtad, el egoísmo, la intriga, el abuso de poder, el acoso, el maltrato, la indolencia, el despotismo, el maltrato, la impune violación de los derechos de los pacientes. En el encubrimiento de la negligencia médica; en los abusos y vicios institucionales burocráticos y en el abandono de la ética médica.
Pues bien, en su tiempo las apreciaciones anteriores en términos generales, quizá fueron válidas, por lo que, tengo la esperanza de que la lectura del tema despierte dormidas inquietudes y podamos afirmar que las circunstancias de la pandemia, pusieron en su lugar a todo el mundo y lo que se argumentaba con anterioridad, hoy, a contrario sensu, se puede constatar que el sector salud, llámese médicos, enfermeras, administrativos, técnicos en laboratorio, especialistas, investigadores y demás, respiran la esencia del humanismo, mismo que se traduce en el amor al prójimo, dado que ahora se observa que dicho sector se ocupa de sus semejantes con bondad, modestia, humildad, compasión, moderación y cariño.
Bajo este contexto, se escriben éstas letras con el propósito de contribuir a reconocer el alto humanismo activo del gremio médico nacional, cuyo espíritu nunca dejó de nutrirse de la filosofía hipocrática. La pandemia despertó la sabiduría y la razón de ser del evento médico a través de los tiempos.
El humanismo, nace propiamente hacia el año 500 AC, cuando Alcmeón de Crotona escribió el texto con el que se inicia formalmente la historia universal de la patología científica.
Así que a la muerte de Galeno, Laín, explicó las etapas, que se fueron dando, los avances, a saber:
Etapa Presocrática
Etapa Hipocrática
Entre los Hipocráticos y los Alejandrinos
Alejandrinos y Empíricos
La Medicina Griega en Roma
Desarrollo y Diversificación de la Medicina Helenística en el Seno del Imperio Romano
La Obra de Galeno
La Medicina pos Galénica
Esto nos lleva a reafirmar que uno de los aspectos de gran interés en la historia de la medicina es la relación que siempre ha existido entre la medicina y la cultura. Ejemplo: la medicina de la Grecia antigua tenía un sólido encanto, lo que se puede constatar en los poemas épicos "La Ilíada" y "La Odisea", expresiones literarias que ponen de manifiesto, desde entonces, el vínculo que ha existido entre medicina, cultura y humanismo.
Así que, en los más de dos mil casos confirmados de coronavirus en el Estado de Morelos, se observaron los esfuerzos extraordinarios del recurso médico humano en actividades de prevención y tratamiento de la enfermedad a pesar de las grandes limitaciones que se tuvieron en el sector en materia de recursos financieros, materiales, medicinales, en falta de espacios hospitalarios y falta de equipo de protección personal para salvaguardar la seguridad.
“Recordaré que la medicina no sólo es ciencia, sino también arte, y que la calidez humana, la compasión y la comprensión pueden ser más valiosas que el bisturí del cirujano o el medicamento del químico.”
Doctor Louis Lasagna














