Las revoluciones persiguen objetivos concretos y en todas ellas el principal es transformar el modelo económico una vez mostrado y demostrado que el vigente afecta a las mayorías marginándolas, despreciándolas. El hambre, la falta de abrigo y trabajo, la falta de acceso a la Educación y a servicios de Salud se enseñorean. Los pueblos empobrecidos son víctimas de una Injusticia institucionalizada.
Una herramienta importante es el Partido político en torno al cual se unifican sus militantes con un mismo Objetivo. El problema aparece cuando se logra acceso al Poder. devienen entonces innumerables conflictos que se dan en contiendas internas luchando por raciones de ese poder efímero y pasajero. Todo propiciado y causado por lo que significa obtenerlo traducido en Dineros, imagen pública y exacerbación de vanidades personales.
¡Cuán peligrosa es una conducta impulsada por ambiciones personales! Quien más, quien menos se siente el más idóneo para tal o cual puesto, se apunta, se postula (como ellos dicen), se asumen como mercancía en venta y -utilizando marketing público- venden la luminosa idea de “querer sacrificarse por el pueblo”.
Hace años, el PRD ganó diputaciones locales y diversas alcaldías. Morelos se pintó de amarillo y, a partir de ahí, regurgitaron muchísimas ambiciones internas. Todos se apuntaron para la próxima, hicieron “acuerdos” y se frotaron las manos. El resultado fue que, de 11 diputados ganadores en la anterior, ningún perredista ganó en la siguiente. El Partido sólo colocó a 3 plurinominales.
Y vino la debacle. El partido centró su actividad en la búsqueda de votos, las rencillas internas escalaron. Con todo ello, aún todavía -válgase- se logró la planeación y realización, en acuerdo y colaboración con la UAEM, de un Diplomado de Formación Política/Ideológica y Administrativa. Más de 200 participantes acudieron al Auditorio E. Zapata durante 15 sábados, asiduamente.
Tengo que decir que a mí me correspondieron los 2 primeros, com-ple-ti-tos, de 9 am a 6 pm. Fue el último esfuerzo, lástima. Los responsables tienen nombre y cargo: fueron los Chuchos, Graco y su pandilla de sinvergüenzas.
Muchas inquietudes. De ahí que me haga eco de militantes morenistas auténticos, en tanto que son mujeres y hombres del pueblo, para preguntar comedidamente: ¿Eso quiere MORENA? ¿Es el trayecto que quiere seguir? Sabemos de sus conflictos internos, desaseada contienda en búsqueda de imponer intereses de algún personaje. ¿Habrá respeto para la militancia? ¿Creen que se seguirá votando automática y mecánicamente? ¿Van a someter a debates públicos, transparentes, con argumentos válidos los asuntos que merezcan atención de sus mayorías? ¿Han llegado a considerar la necesidad de la Formación Política de sus militantes? ¿Están más ocupados en afiliar a cientos de miles que en debatir y estudiar con decenas o cientos?
Las luchas de la Izquierda han sido siempre agotadoras, llenas de abrojos y espinas, plagadas de mentiras, injurias y falsedades que le atasca la Derecha. No ofrecen premios en ninguna de sus etapas cumplidas, no promueven el aplauso gratuito ni espontáneo, es más, se considera un deber el entregarse de lleno a la forja de la revolución, del cambio esperado. Y que ese Cambio sea de carácter Radical, es decir, que vaya a la Raíz de los conflictos, que no se ande por las Ramas.
¡Cuánto daño se hace también si en el mismo Gobierno se generan divisiones personales sujetas a caprichos veleidosos a causa de falta de madurez política! El Poder es otra de las manzanas de la discordia que siempre ha parecido la más atractiva. Los arrebatos por cometer toda clase de pecados capitales son extralimitados.
La Envidia se hace presente como la Tristitia de bonu alterius (Tristeza por el bien del otro); la Soberbia invade todas las conductas de esos querientes; la Avaricia, maldición de viejos, es otro de sus motores; la Lujuria los hace querer verse más guapos; la Ira es cotidiana, todo les enoja; la Gula y la Pereza los acompañan. El hecho de que no les importe hacer el ridículo les autosatisface en su empeño.
Esta semana conmemoramos el rescate de nuestro petróleo con la Expropiación hecha por nuestro General Cárdenas. Ya son necesarias algunas más, así, sin más. Expropiar TVazteca por ejemplo y las Minas… todas.
Suficiente, por hoy. ¿Se advierte pues la necesidad de un partido radicalmente distinto a los de siempre? ¿Un partido que abandere las mejores causas del pueblo? ¿Que lo defienda de las agresiones del poder? ¿Que recupere sus conquistas laborales? ¿Que haga plenas sus garantías individuales? ¿Que se oponga a la entrega de este país? ¿Qué impida el saqueo de nuestros recursos naturales?
¿Existe?














