La delincuencia en el país y en el estado parece un monstruo de mil cabezas, son muchos los orígenes y demasiado los lugares donde hay que atacar, los delincuentes están en todos lados.
Analizamos algunas referencias del secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Miguel Ángel Urrutia, y en efecto las instancias competentes en la materia difícilmente saben por dónde empezar en algunos momentos.
Se ha dicho que en Morelos operan unos 24 grupos de delincuencia organizada, tanto de alcance nacional como local; Urrutia refiere que, con base a sus investigaciones, serían nueve porqué algunos que liberan batallas entre sí se han fusionado y actúan en conjunto. Pero desde luego que las ejecuciones diarias que se registran obedecen a la lucha por el control del territorio, y ejemplificaba que en Cuernavaca, dónde la batalla es entre los Maya y la Familia Michoacana; en Jiutepec el pleito es entre los Lindos y los Maya y así en cada espacio de la entidad.
Pero los penales no escapan al terror de la delincuencia; bueno, de entrada hasta se antoja lógico, pues ahí están encerrados miles de presuntos delincuentes. El tema es que con la complicidad de las autoridades carcelarias es indispensable para que florezcan esos "focos rojos" en las cárceles. ¿Cómo es que al interior se encuentre droga, alcohol, y sobre todo celulares que se usan para extorsionar? Pues con la venia de custodios y demás jefes.
El secretario decía, por ejemplo, que en reciente revisión en el penal de Atlacholoaya, se decomisaron unos 140 celulares. Muy grave la situación porque, al menos durante el sexenio anterior, se disparó la corrupción. Bueno, las vídeo cámaras se inutilizaron para no dejar testimonios de lo que ahí ocurría. Se aprecia que por el momento, las autoridades correspondientes vienen trabajando con transparencia y esa es ya una ventaja.
La lucha es en muchos frentes, a saber, el narco menudeo, el robo de autos, el secuestro, el cobro de piso o extorsión, las ejecuciones y lo que usted guste agregar; son demasiados los tentáculos que usan los mañosos para obtener dinero con el que comprar armas y equipo.
Los escenarios en materia de delito cambian constantemente; hace unos años el sur poniente de la entidad estaba en llamas, paralelamente a Jiutepec y Temixco, hoy como que esos lugares están un poco más tranquilos, actualmente son Cuautla, Huitzilac y hasta Tepoztlán los sitios más violentos. Y sí, las fuerzas del orden, Guardia Nacional, Ejército, policía estatal y municipal, en coordinación han dado algunos golpes certeros; si continúan así se deberán tener resultados al mediano plazo.














