Definida la idiosincrasia como el conjunto de rasgos, comportamientos, valores, creencias y modos de pensar y sentir que son característicos de un grupo humano o una comunidad específica, podemos ya de inicio, darnos cuenta de la importancia que tiene para impactar el desarrollo o el retraso en una determinada sociedad.
En otras palabras, debemos aceptar que el desarrollo y la forma en la que tanto una persona y una sociedad evoluciona depende de manera directa de su idiosincrasia, es decir, de su forma de pensar, la manera de reaccionar ante lo que acontece, su conducta, valores, la forma en la que siente y se relaciona con los demás.
La idiosincrasia como concepto complejo, es decir que integra muchos otros conceptos como los ya mencionados, existe en las comunidades, en las sociedades, pero también en los gobiernos; al interior de cada gobierno hay una idiosincrasia, que domina su actuar, y que termina por explicar su desempeño.
Así que podemos pensar que una sociedad tanto un determinado gobierno tienen un estilo de ser, una determinada idiosincrasia. Hay idiosincrasias enfocadas a resultados posiblemente, idiosincrasias del relumbrón y la apariencia, idiosincrasias reflexivas y estratégicas.
Uno de los deberes ciudadanos, de los deberes del soberano, el pueblo, debe ser la de conocer, observar su propia idiosincrasia, observar la de su poder público, y encaminarse a mejorarla siempre, a cambiar para superar deficiencias, a entender a fondo su estructura psicológica para crear nuevas virtudes, superarse a sí mismo, y hacer que su poder público se supere.
Por ello, ante la pregunta qué debe hacer un pueblo despierto, qué debe hacer una sociedad que ha tomado la responsabilidad en sus manos para guiar su destino, podemos responder que debe conocerse para superarse, conocer su idiosincrasia, cuestionarla, observarla, y definir una ruta estratégica para mejorarla.
¿Qué va definiendo la idiosincrasia de un pueblo? Su historia, y la manera en la que la interpreta, sus medios de comunicación más asiduos, las palabras, los significados más usados, las estructuras del poder al interior de las familias o al interior de los sistemas políticos, las estructuras familiares, los contenidos de la comunicación cotidiana; por supuesto, las religiones, los grupos o colectivos en los que los individuos participan, los gustos, deportes colectivos más asiduos.
Pongo un ejemplo contundente, ¿cómo será una sociedad cuyo deporte principal es el fútbol y cómo será una sociedad cuyo deporte principal es el ajedrez?
Para observar la idiosincrasia debemos contemplar serenamente los contenidos del diálogo que hacemos a diario, los que hacen los grupos, los contenidos hacia la sociedad del poder público.
Termino con una frase de mi cuño, Cuando la sociedad aprenda a pensar, nadie podrá esclavizarla.














