Comerciantes del Centro Histórico de Cuautla reportan una caída de hasta 80% en sus ventas en medio de problemas de inseguridad, menor afluencia de clientes y temor entre la población, aseguró Miguel Leana Vélez, representante del sector en esta zona de la ciudad.
La cifra corresponde a una estimación del dirigente comercial y no a una medición oficial. Apenas a mediados de octubre, el propio Leana Vélez calculaba pérdidas de entre 40 y 50%, por lo que el nuevo porcentaje reflejaría, desde su perspectiva, un deterioro adicional durante las últimas semanas.
El representante afirmó que pequeños negocios familiares atraviesan una situación económica crítica y enfrentan dificultades para mantener sus fuentes de empleo y patrimonio.
También calificó al comercio del primer cuadro como “prácticamente en bancarrota”, expresión que refleja su valoración sobre la situación del sector, ya que no existe información financiera que permita establecer que todos los establecimientos se encuentran técnicamente en esa condición.
Inseguridad modifica horarios y actividad comercial
El problema no se limita a la disminución de clientes. Durante 2026, representantes empresariales han denunciado extorsiones, amenazas, cierres de negocios y ataques contra distintos sectores económicos en Cuautla.
Organizaciones empresariales han calculado que al menos 300 establecimientos han cerrado debido a extorsiones y amenazas, con más de mil 500 empleos afectados. Estas cifras corresponden a reportes del propio sector empresarial y no a un padrón oficial de establecimientos cerrados.
También se han documentado casos de propietarios que han abandonado Cuautla después de recibir amenazas. Representantes empresariales han estimado en alrededor de 300 las personas desplazadas por esta situación, dato que igualmente debe mantenerse atribuido ante la ausencia de un registro oficial específico.
El temor ha modificado incluso los horarios de operación. Algunos negocios han optado por cerrar alrededor de las 15:00 horas, reduciendo su tiempo de atención ante el riesgo percibido de extorsiones y agresiones.
A ello se suman ataques contra unidades del transporte público y suspensiones de rutas registradas durante el año, situaciones que afectan tanto el traslado de trabajadores como el flujo de compradores hacia las zonas comerciales.
Cuautla ha registrado además una elevada incidencia de extorsión, delito que durante 2026 motivó operativos específicos y reforzamiento de las acciones de seguridad.
Representantes empresariales han denunciado exigencias económicas que en algunos casos alcanzarían hasta 250 mil pesos para permitir que determinados comercios continúen operando. Se trata de señalamientos realizados por organizaciones del sector y no de montos aplicables a todos los casos.
Comerciantes perciben miedo pese a operativos de seguridad
Leana Vélez sostuvo que cerca del 99% de la población vive “apanicada” por la situación de violencia.
Ese porcentaje no corresponde a una encuesta oficial de percepción de inseguridad, sino a la forma en que el dirigente describe el grado de temor que observa entre habitantes y comerciantes.
Según su valoración, el miedo reduce el flujo de consumidores, vacía espacios públicos y afecta la convivencia en el Centro Histórico.
La inseguridad, sin embargo, no es el único factor señalado por comerciantes para explicar la disminución de ventas. También han mencionado menor poder adquisitivo de las familias y aumento de costos, mientras consumidores priorizan productos básicos y reducen otros gastos.
Por ello, aunque Leana Vélez considera que la inseguridad es una causa directa de la crisis comercial, la caída en las ventas también ocurre en un entorno de presiones económicas adicionales.
Plan Cuautla reporta operativos y detenciones
Las autoridades han desplegado distintas acciones durante los últimos meses.
Desde finales de julio, el Plan Cuautla reforzó la presencia de seguridad con 394 elementos y 79 unidades de corporaciones federales, estatales y municipales, concentradas inicialmente en 14 colonias y en delitos como homicidio, extorsión y cobro de piso.
Posteriormente, las autoridades reportaron más de 119 detenciones de personas consideradas generadoras de violencia y anunciaron una inversión estatal de 477 millones de pesos entre septiembre y diciembre para acciones de seguridad, bienestar, infraestructura, educación, economía y cultura.
Estos resultados oficiales contrastan con la percepción de representantes empresariales que aseguran que los cobros de piso, amenazas y afectaciones comerciales continúan.
La diferencia entre ambos diagnósticos no implica que uno descarte automáticamente al otro: las autoridades reportan resultados operativos, mientras los comerciantes describen las condiciones que aseguran enfrentar en sus negocios y calles.
Leana Vélez pidió a las instituciones reforzar las labores de inteligencia y mantener contacto directo con habitantes y comerciantes para recuperar la tranquilidad.
Su llamado no significa que actualmente no existan acciones de inteligencia dentro del Plan Cuautla, sino que el representante considera insuficientes sus resultados desde la experiencia cotidiana del sector que representa.
Para los comerciantes del Centro Histórico, la recuperación de clientes, horarios normales y actividad en los espacios públicos dependerá de que mejoren las condiciones de seguridad y la población recupere confianza para transitar y realizar sus actividades habituales.
SFQ


