Iglesias de Cuautla reforzaron sus revisiones internas y medidas preventivas después del accidente ocurrido el 17 de octubre en Guayaquil, Ecuador, donde un sacerdote murió tras desprenderse un gran crucifijo de madera durante una misa.
Ignacio Ponce, párroco del Santuario del Señor del Pueblo, informó que el recinto mantiene inspecciones periódicas para verificar la correcta sujeción de imágenes religiosas, adornos y otros elementos ubicados dentro del templo.
El accidente ocurrido en Ecuador involucró al sacerdote Patricio Alfredo Sánchez Molinari, quien perdió la vida después de ser alcanzado por la estructura. Hasta ahora, no existe una causa definitiva públicamente establecida sobre por qué se desprendió el crucifijo.
Revisan imágenes y estructuras dentro del templo
De acuerdo con Ignacio Ponce, las imágenes y elementos religiosos del Santuario del Señor del Pueblo permanecen fijos y asegurados, por lo que el recinto mantiene una supervisión constante para disminuir riesgos entre los asistentes.
La afirmación sobre las condiciones de seguridad corresponde al párroco y no sustituye un dictamen técnico independiente de Protección Civil o del Instituto Nacional de Antropología e Historia.
El templo tiene antecedentes de afectaciones estructurales por el sismo del 19 de septiembre de 2017 y posteriormente fue sometido a trabajos de rehabilitación y restauración.
También se han realizado reparaciones interiores relacionadas con piso, iluminación, sonido y otros elementos del inmueble.
Palmas secas representan un riesgo en el atrio
Uno de los riesgos identificados actualmente se encuentra en el exterior del santuario, donde las palmeras de gran altura pueden desprender hojas secas.
Por ello, personal del recinto realiza labores periódicas de mantenimiento para retirar las palmas y evitar que puedan caer sobre visitantes.
El atrio también ha presentado otros riesgos en años recientes. En 2024, las raíces de algunos árboles habían levantado partes del pavimento y provocado caídas, principalmente entre personas adultas mayores y personas con discapacidad.
Estos antecedentes muestran que las labores preventivas no se concentran únicamente en objetos religiosos o estructuras suspendidas, sino también en las condiciones generales de tránsito dentro y fuera del inmueble.
Cuautla cuenta con comités de emergencia en centros religiosos
Durante 2026, el municipio puso en marcha un Programa de Prevención de Emergencias para Asociaciones Religiosas, con la conformación inicial de comités internos en distintos centros de culto.
Estos grupos reciben capacitación en Protección Civil, evacuación y primeros auxilios para responder mientras llegan los servicios de emergencia.
En celebraciones religiosas con alta concentración de personas, Protección Civil también ha realizado revisiones de accesos, rutas de evacuación y salidas de emergencia.
La normativa municipal establece además que, cuando un sismo provoca afectaciones en un inmueble, debe realizarse un dictamen estructural elaborado por un especialista y presentarse ante Protección Civil.
Supervisión interna no sustituye una inspección técnica
Ignacio Ponce señaló que sacristanes, trabajadores y comités de festividades mantienen vigilancia cotidiana dentro del santuario para detectar posibles riesgos.
Esa supervisión forma parte de las medidas internas del recinto, pero debe diferenciarse de una inspección especializada realizada por Protección Civil o por autoridades responsables de conservación patrimonial.
En otros templos de la región, cuando se detectan posibles daños estructurales, las autoridades religiosas han solicitado revisiones técnicas a Protección Civil municipal.
El Santuario del Señor del Pueblo mantendrá sus labores de prevención y mantenimiento tanto en el interior como en el atrio, especialmente durante celebraciones, contingencias por fenómenos naturales y jornadas con mayor afluencia de feligreses.
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