El secretario del Ayuntamiento de Cuernavaca, Óscar Cano Mondragón, señaló que han realizado un esfuerzo por retirar al comercio ambulante expendedores de comida chatarra en las escuelas, pero reconoció la dificultad y la resistencia que hay de los mismos, por lo que pidió apoyo de los directores de las escuelas para apoyar en la vigilancia y seguridad de los alumnos.
En entrevista, Cano Mondragón, mencionó la complejidad que representa el retiro de comerciantes ambulantes que se instalan en las instituciones educativas de la ciudad, esto pese a las medidas que implementó el Gobierno Federal respecto a la prohibición de la venta de alimentos no sanos.

Pese a prohibición federal, Cuernavaca enfrenta resistencia para retirar ambulantes de comida no saludable en entornos escolares.
Sin embargo, el funcionario municipal, dijo que más allá de la preocupación por la salud de los estudiantes, plantea desafíos significativos como la obstaculización del tránsito, la generación de riesgos en la integridad física de los alumnos, y hasta la creación de ambientes poco favorables para el desarrollo académico de los estudiantes.














