La gobernadora de Morelos, Margarita González Saravia, respondió a las acusaciones de Ulises Bravo Molina, ex dirigente de Morena y hermano del ex gobernador Cuauhtémoc Blanco, quien sostuvo que la actual administración ejerce persecución política en su contra.
La mandataria fue tajante al señalar que se trata de un asunto personal derivado de una denuncia interpuesta por su ex esposa Liu León por violencia física, y que el estado “no tiene nada que ver”. “Es algo que debería atender el señor, un asunto de carácter personal, por supuesto que es una orden de un juez federal que confirmó una sentencia en su contra”, afirmó.
Crítica a la oposición
En respuesta a las declaraciones de Bravo Molina, la gobernadora aseguró que “no tiene ninguna calidad moral para criticar nuestro gobierno”, y agregó que la sociedad morelense será quien juzgue el trabajo realizado por administraciones anteriores.
Postura de Javier García Chávez
El jefe de la Oficina de la Gubernatura, Héctor Javier García Chávez, también rechazó categóricamente las versiones de Bravo Molina, calificándolas como una “cortina de humo” tras la revocación de un amparo de “no vinculación a proceso” por parte de un juez federal.
El funcionario subrayó que el caso deberá resolverse en las instancias correspondientes y lamentó que Bravo Molina mediatice su proceso judicial. “Este gobierno no es como el de su hermano, que permitía que sus funcionarios celebraran fiestas para deliberar procesos judiciales”, declaró.
Contexto político
Bravo Molina, quien presidió la dirigencia estatal de Morena en 2023, se declaró opositor del actual gobierno emanado de la Cuarta Transformación, lo que García Chávez consideró como una muestra de sus verdaderas intenciones políticas.









