Entre reclamos por opacidad e irregularidades institucionales, concluyeron las labores de la sexta exhumación en el panteón municipal Pedro Amaro, en Jojutla. Los trabajos dejaron un saldo preliminar que evidencia la magnitud de la crisis humanitaria en la región, con más de 60 carpetas de investigación abiertas tras el hallazgo de restos humanos inhumados de manera irregular en administraciones pasadas.
Estimaciones de colectivos
Para los colectivos de familiares de personas desaparecidas, la cifra oficial es insuficiente. Estiman que el número real podría corresponder a 90-100 cuerpos, sumando un total aproximado de 500 restos y prendas extraídas desde el inicio de las excavaciones en estas fosas comunes ministeriales.
Denuncias de irregularidades
La representante del colectivo Regresando a Casa Morelos, Amalia Hernández Torres, denunció deficiencias en el protocolo de exhumación:
- Excavaciones con profundidad insuficiente (3.03 metros en lugar de los 4 acordados).
- Mal manejo de evidencias, con intentos de agrupar hallazgos en una sola carpeta.
- Clasificación deficiente de restos, incluyendo mujeres, bebés y menores de edad encontrados dispersos en bolsas.
Exigen séptima intervención
Los colectivos de búsqueda, acompañados por la Comisión Ejecutiva de Atención y Reparación a Víctimas (CEARV), denunciaron hostigamiento ministerial durante las jornadas y advirtieron que solicitarán una séptima diligencia ministerial para explorar zonas aún pendientes.
Crisis forense en Morelos
Las fosas de Jojutla se han convertido en símbolo de la crisis forense en Morelos, revelando negligencias institucionales donde decenas de cuerpos fueron enviados a la fosa común sin identificación ni pruebas genéticas. Los análisis de laboratorio de los restos recientemente exhumados serán confrontados con la base de datos nacional, con la esperanza de que puedan regresar a sus hogares.









