La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) clausuró un predio ubicado en el paraje “Ojo de Agua”, dentro del ejido de Palo Grande, municipio de Miacatlán, tras detectar el derribo de al menos 52 árboles nativos sin autorización de cambio de uso de suelo.
Afectaciones al ecosistema
Durante una visita de inspección, la dependencia constató que maquinaria pesada realizaba labores de limpieza en el terreno, lo que provocó daños directos al ecosistema de selva baja caducifolia. Entre las especies afectadas se encuentran:
- Cazahuate (Ipomoea murucoides)
- Cuauhlote (Guazuma ulmifolia)
- Guamúchil (Pithecellobium)
Además, se eliminó una gran cantidad de arbustos, lo que incrementó el impacto ambiental.
Cultivo de agave y cambio de uso ilegal
Profepa señaló que las acciones tenían como objetivo preparar el terreno para el cultivo de agave, actividad que impulsó el cambio de uso de suelo ilegal, sin la autorización correspondiente de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat).
Impactos ambientales
La dependencia recordó que la remoción de vegetación forestal genera consecuencias como:
- Pérdida de biodiversidad.
- Alteración del equilibrio ecológico.
- Disminución de la capacidad del suelo para retener agua.
- Mayor riesgo de erosión y afectación de los servicios ambientales.
Procedimiento administrativo
Al momento de la inspección, el responsable del predio no presentó la autorización de cambio de uso de suelo en terrenos forestales, por lo que se procedió a la colocación de sellos de clausura como medida de seguridad.
La Profepa inició el procedimiento administrativo correspondiente para determinar las sanciones aplicables contra los responsables y refrendó que continuará realizando recorridos de vigilancia en coordinación con autoridades locales, con el fin de prevenir y atender el cambio ilegal de uso de suelo en terrenos forestales.














