En los últimos meses, el término “therians” ha comenzado a circular con mayor frecuencia en redes sociales y espacios escolares, generando dudas entre madres, padres y docentes.
Lejos de tratarse de una conducta de riesgo o de un trastorno psicológico, especialistas señalan que se trata de una expresión identitaria que forma parte de una subcultura juvenil con antecedentes de varios años.
No es un trastorno, sino una expresión identitaria
De acuerdo con el psicólogo César Ocampo, esta tendencia no es nueva y ha existido desde hace tiempo en distintos contextos sociales.
Explicó que no guarda relación directa con alguna conducta psicológica que ponga en riesgo la integridad de quien la practica ni la de las personas que lo rodean, siempre que no exista una desconexión con la realidad.
Los llamados therians son personas que manifiestan una fuerte identificación con un animal específico, ya sea a nivel simbólico, espiritual o emocional. Esta identificación suele expresarse mediante accesorios, conductas lúdicas o participación en comunidades digitales donde comparten intereses similares.
Adolescencia y búsqueda de identidad
El especialista destacó que esta práctica se presenta principalmente entre jóvenes de 12 a 18 años, una etapa caracterizada por la búsqueda de identidad, pertenencia y aceptación social.
En ese sentido, explicó que el fenómeno debe entenderse dentro del proceso natural de construcción del “yo” durante la adolescencia.
Comparó esta tendencia con otras subculturas juveniles que en su momento también generaron polémica, como los Emo, o los llamados darketos, grupos que adoptaban determinadas estéticas, códigos y formas de expresión para sentirse parte de un colectivo.
¿Cuándo podría ser una señal de alerta?
El psicólogo precisó que para que una conducta pueda considerarse un problema psicológico debe existir una clara desconexión de la realidad y una pérdida de funcionalidad en la vida cotidiana, afectando áreas como la escuela, la familia o las relaciones sociales.
En el caso actual, indicó que la mayoría de quienes se identifican como therians mantienen una vida completamente funcional.
Por ello, recomendó a las familias mantener canales de comunicación abiertos y observar si existen cambios significativos en el comportamiento, como aislamiento extremo o deterioro emocional. Mientras esto no ocurra, se trata de una forma más de expresión juvenil.
Un fenómeno ligado a la pertenencia
Finalmente, el especialista concluyó que el fenómeno de los therians responde principalmente a la necesidad de formar parte de un grupo y sentirse aceptados, un rasgo común durante la adolescencia.
Más que alarmarse, la recomendación es informarse y acompañar a las y los jóvenes en su proceso de desarrollo.









