En seguimiento a la Estrategia Nacional Contra la Extorsión, personal de la Coordinación del Sistema Penitenciario, adscrito a la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) Morelos, implementó una campaña de difusión preventiva dirigida a familiares y amistades que visitan a Personas Privadas de la Libertad (PPL) en los Centros de Reinserción Social (CRS) del estado.
La campaña tiene como objetivo informar que introducir de manera ilegal teléfonos celulares u otros dispositivos electrónicos que permitan la transmisión de datos, voz, geolocalización o imágenes, constituye un delito grave que se castiga con pena de prisión.
Como parte de estas acciones, se colocaron lonas informativas en el exterior de los cinco Centros de Reinserción Social de Morelos y en el Centro de Ejecución de Medidas Privativas de la Libertad para Adolescentes (CEMPLA), a fin de que las personas visitantes conozcan el contenido de la Ley General para Prevenir, Investigar y Sancionar los Delitos en Materia de Extorsión, vigente desde el 28 de noviembre de 2025.
De acuerdo con el artículo 23, capítulo II, “De los Delitos Vinculados al Delito de Extorsión”, dicha ley establece que quien introduzca o intente introducir dispositivos electrónicos sin autorización a centros penitenciarios o de internamiento para menores, será sancionado con penas de seis a doce años de prisión, además de una multa de entre 120 y 240 veces el valor diario de la Unidad de Medida y Actualización (UMA).
Las autoridades destacaron que estas acciones forman parte del trabajo permanente de las y los integrantes de la Mesa de Coordinación Estatal para la Construcción de Paz y Seguridad en Morelos, quienes mantienen una estrategia alineada al Gabinete Nacional de Seguridad para combatir la extorsión desde los centros penitenciarios.
Cabe recordar que durante la visita familiar del pasado 27 de diciembre, en el CERESO Varonil “Morelos”, ubicado en Atlacholoaya, custodios acreditables detectaron a una visitante identificada como María Elena “N”, de 62 años de edad, quien ocultaba dos teléfonos celulares marca Honor a la altura de la entrepierna.
La mujer fue vinculada a proceso, se fijó un mes para la investigación complementaria y permanece en prisión preventiva como medida cautelar.














