Docentes jubilados y médicos de la clínica hospital "Dr. Rafael Barba Ocampo" del ISSSTE en Cuautla, la mañana de este jueves, se manifestaron para exigir al subdirector administrativo Marco Antonio Solano, el cumplimiento de sus exigencias para dotar de medicamentos, médicos y enfermeras, insumos e instalaciones dignas.
Al respecto, Juan José Cervantes, presidente del Comité "La clínica es nuestra" de dicho nosocomio, señaló que como derechohabientes, tienen el derecho de acceder a una atención de calidad, misma que no reciben al existir carencia de médicos, deficiencias en la infraestructura general del hospital, así como en los insumos médicos y de medicinas.
"Es una clínica en la que se atienden cerca de 100 mil derechohabientes de la región oriente, por lo que debería estar en óptimas condiciones, tu deber es gestionar, haz las cosas y evítate broncas, haz lo conducente para que tengamos una clínica digna", precisó.
Los docentes que se manifestaron, exigieron a las autoridades del nosocomio que haya una atención inmediata a sus necesidades, ya que de no hacerlo, se manifestarán en la delegación estatal y nacional.
Lamentan escasez de especialistas
A 8 meses de no contar con personal médico adecuado, el doctor Julio César Ceballos, médico especialista del ISSSTE en Cuautla, lamentó que directivos del nosocomio sean omisos en la atención de esta necesidad de la derechohabiencia, indicando que una de las áreas de mayor necesidad y riesgo es la de nefrología, en donde se realizan diálisis y hemodiálisis sin la supervisión adecuada, poniendo en riesgo la salud de los pacientes.
Detalló que en repetidas ocasiones, los derechohabientes han solicitado que las áreas de especialidad como rayos x, nefrología, urgencias y otras sean atendidas, sin embargo, tanto el subdelegado administrativo y el subdirector médico, Marco Antonio Solano y Fernando Penilla, respectivamente, han sido omisos en esta exigencia.
En el caso específico del área de nefrología, señaló que únicamente se cuenta con un médico especialista los sábados y domingos, mientras que de lunes a viernes, no existe supervisión adecuada, lo que pone en un alto riesgo a los pacientes que reciben diálisis y hemodiálisis.
"Cada paciente es diferente, no son inyecciones, son situaciones muy complicadas. Los pacientes llegan aquí con miedo y no hay nefrólogo que los atienda y guíe desde hace 8 meses", indicó.
Detalló que como personal médico, se suman a las manifestaciones y llamados de los derechohabientes para que en lo inmediato se atiendan estas necesidades y se contrate al personal médico adecuado y capacitado para cada una de las áreas en las que no se cuenta con especialistas.














