El Centro Estatal de Identificación Humana, una obra que busca fortalecer la procuración de justicia en el estado, comenzará a operar a principios de 2026 en el municipio de Xochitepec.
La información fue confirmada por el secretario de Gobierno, Juan Salgado Brito, quien detalló que las instalaciones albergarán también las oficinas de la Comisión Estatal de Búsqueda, facilitando así la coordinación de esfuerzos en la localización e identificación de personas.
Para llevar a cabo la cuarta fase de construcción del instituto, se ha destinado una inversión de 24 millones de pesos.
Este presupuesto es fundamental para la finalización del proyecto, que busca modernizar y centralizar los procesos de identificación humana en el estado de Morelos.
Salgado Brito enfatizó que la relevancia de este centro trasciende las fronteras de la entidad, ya que será un apoyo crucial no solo para Morelos, sino también para los estados vecinos, de Puebla, Guerrero y México, así como para la Ciudad de México.
La colaboración interinstitucional será vital para resolver casos que abarcan múltiples jurisdicciones.
El funcionario resaltó que el principal propósito del centro es agilizar la toma de muestras de ADN de los familiares de personas desaparecidas, lo que permitirá realizar confrontas genéticas de manera más rápida y eficiente.
La centralización de estos servicios ayudará a reducir los tiempos de espera y a brindar respuestas más prontas a las familias que buscan a sus seres queridos.
La operación de este centro representa un paso significativo para fortalecer la capacidad forense y humanitaria del estado.
La simulación
Fue el 9 de agosto del año 2022 cuando Alejandro Encinas, como subsecretario de Derechos Humanos a nivel federal, dio el banderazo de inicio de adecuaciones del inmueble que ocuparía el Centro Nacional de Identificación Humana (CNIH), la cual sería “una institución única al servicio de la sociedad”, ese acto lo encabezó junto con Cuauhtémoc Blanco en ese entonces gobernador.
La “inauguración” se hizo al vapor debido que por decreto presidencial el 12 de agosto del 2024 se cumplía el plazo para que el centro comenzara a operar.
Los mese pasaron y aunque en algún momento se veía gente laborando, para inicios del 2024 estaban desmantelando el edificio.
Activistas denunciaron en el mes de abril de ese año que las adecuaciones prometidas nunca se concluyeron, estaban trabajando a un 70 por ciento, “…vino Encinas y nos pusimos a plantar árboles y demás… Nunca se terminó el proyecto como tal, sólo una parte”.
A pesar de contar con recursos donados por otros países para adquirir equipo de alta especialidad, no hubo una explicación sobre los resultados de sus labores, ni las causas específicas del cierre.














