Tras el fallecimiento del Papa Francisco han sonado de manera reiterada los términos “papable” y “preferiti”, este último se refiere a un adjetivo que designa a un cardenal considerado merecedor o probable de que sea elegido Papa.
El término fue acuñado primero por los vaticanistas para nombrar a los candidatos favoritos a ocupar el trono de San Pedro.
Actualmente son tres, entre una larga lista, quienes destacan como los “preferiti” para suceder al Papa Francisco.
Cabe precisar que para ser elegido Papa, un candidato debe tener al menos dos tercios de los votos de aquellos cardenales menores de 80 años y, por lo tanto, elegibles para participar.
Entre los 133 cardenales que acudirán al Colegio Cardenalicio, destacan como papables:
El cardenal Pietro Parolin. Nacido en Italia el 17 de enero de 1955, ha sido secretario de Estado de Francisco desde 2014 y es visto cómo ‘el número 2′ de la Santa Sede. Veterano diplomático del Vaticano, supervisó el controvertido acuerdo de la Santa Sede con China sobre el nombramiento de obispos y estuvo involucrado en la inversión fallida del Vaticano en una empresa inmobiliaria en Londres que condujo a un juicio de otro cardenal y otras nueve personas en 2021.
Otro nombre que suena es el del cardenal Robert Sarah, nacido en Guinea el 15 de enero de 1945, el exjefe de la Oficina para las Celebraciones Litúrgicas del Sumo Pontífice, despertó por mucho tiempo la esperanza de tener un papa africano. Amado por los conservadores, potenciaría un regreso a los papados dogmáticos y litúrgicos de san Juan Pablo II y Benedicto XVI.
Un tercer cardenal cuyo nombre también ha sonado fuerte, es el de Matteo Zuppi. Nacido en Italia el 11 de octubre de 1955, el arzobispo de Bolonia y presidente de la Conferencia episcopal italiana, elegido en 2022, está estrechamente afiliado a la Comunidad de Sant’Egidio, una organización benéfica católica con sede en Roma que fue influyente durante el papado de Francisco, particularmente en el diálogo interreligioso.
Zuppi formó parte del equipo de Sant’Egidio, que ayudó a negociar el fin de la guerra civil de Mozambique en la década de 1990 y fue nombrado enviado de paz de Francisco para la guerra de Rusia en Ucrania.
Su ‘equipo’
Es importante consignar que si segmentamos a los que a priori van a participar en un cónclave al día de hoy: de los 133 cardenales electores actuales, la gran mayoría (108) han sido nombrados por Francisco, es decir, el 81%. Es decir, cuatro de cada cinco cardenales que elegirán al sucesor de Francisco habrán sido nombrados por él.
Los “ausentes”
En el cónclave participarán 133, aunque el total de electores son 135, pero dos no asistirán por motivos de salud: el español Antonio Cañizares y el bosnio Puljic; además, la participación de Becciu está en el aire.
“Unidad en la diversidad”
Es prudente puntualizar que en la última década, el Colegio Cardenalicio se ha hecho más universal y más joven: en el cónclave habrá representados 70 países (del total de 94 en el Colegio Cardenalicio) y una edad media de 69 años
Hay 65 miembros del Colegio Cardenalicio que pertenecen a 28 congregaciones religiosas o institutos de vida consagrada; 33 de ellos son electores.
Dos mexicanos
Entre los candidatos papables hay dos mexicanos: el cardenal Francisco Robles Ortegan de Guadalajara; y Carlos Aguiar Retes, de la Ciudad de México; no obstante serán seis purpurados de nuestro país los que acudirán al cónclave: Carlos Aguiar Retes, nombrado por Francisco; Francisco Robles Ortega, nombrado por Benedicto XVI; Alberto Suárez Inda, nombrado por Francisco; Felipe Arizmendi Esquivel, nombrado por Francisco; Juan Sandoval Íñiguez, nombrado por Juan Pablo II y Norberto Rivera Carrera, nombrado por Juan Pablo II.














