Integrantes del Movimiento Campesino del Siglo XXI y de Colonias Unidas de Cuernavaca bloquearon este lunes la Avenida Universidad y protestaron frente a las oficinas de la Comisión Nacional del Agua, a fin de hacer escuchar sus demandas, que giran esencialmente en torno a dos exigencias: que no se privatice el vital líquido, así como abasto suficiente para el regadío de sus parcelas.
Alrededor de un centenar de integrantes de ambas organizaciones se concentraron primero frente a las oficinas de esa institución federal y bloquearon durante unos minutos la circulación vehicular para hacer escuchar sus demandas. Con pancartas y consignas, se presentaron a la entrada de las oficinas.
Su pronunciamiento giró en torno a que se está discutiendo en el Congreso de la Unión la nueva Ley de Aguas y pidieron que en ella se contemple la democratización del acceso y distribución de la misma, sobre todo en las comunidades rurales, en las zonas de siembra, así como en los poblados de escasos recursos.
Sobre todo, exigieron que no se permita la privatización de este importante recurso natural, como ha ocurrido hasta ahora, pues consideran que lo mismo el agua es acaparada por empresas multinacionales que disponen de recursos millonarios, que por particulares que gozan de poder económico.
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Igualmente, refirieron los afectados, se pidió una solución a diversos reclamos de acceso al agua, afectaciones y descargas, que contaminan el agua de riego y parcelas. Eventualmente, una comisión de representantes de ambas organizaciones ingresó a las oficinas de la Conagua para iniciar el diálogo, exponiendo sus demandas.
Uno de los casos en concreto que los integrantes del Movimiento Campesino Siglo XXI ha planteado y que resulta de su mayor interés solucionar es el del ejido El Salitre, donde particulares con recursos cuantiosos y violando la ley, han buscado desviar y acaparar el agua que tienen asignada legalmente los ejidatarios.
Por otra parte, en el caso de Colonias Unidas, sus representantes expusieron que hay un par de pozos en proyecto que, siendo necesarias obras de conducción al terminarse para que el agua también beneficie a algunas de las colonias agrupadas, existen actores políticos y sociales que pretenden monopolizar el agua.
Afirman que el pozo será de ellos y no van a permitir la conexión a ninguno de los integrantes de Colonias Unidas. “Esto último lo rechazamos”, afirman sus líderes, pues “Está fuera de norma, es socialmente inviable y políticamente inconveniente. Pedimos que todas las autoridades, empezando por Conagua, le señalen a los involucrados que los nuevos pozos son para abasto de agua de consumo humano para todos, sin distinciones”.














