El miércoles 23 de septiembre el Gobierno de Morelos vivió su peor día, amagado, secuestrado y confrontado por sus mismos supuestos aliados políticos.
El PT, dirigido por Tania Valentina coordinó las más viles acciones que como partido y miembro del Estado, una organización puede realizar. Bajo los argumentos de exigencias convertidas a supuestas causas sociales, mandó bloquear los principales accesos y puntos estratégicos de la ciudad de Cuernavaca, en horarios de mayor circulación. Desde las 8 de la mañana, un gran número de camiones pesados materialistas vacíos comenzaron a reunirse en puntos lejanos a los que iban a bloquear, otros manifestantes llegaron al Palacio de Gobierno y cerraron las puertas con candados y cadenas. Finalmente, con la participación de un grupo de supuestos estudiantes, escalaron directamente para dañar el edificio físicamente.
Se llevaron a cabo tres acciones que deseaban se mostraran como separadas, el bloqueo en diversos puntos estratégicos de la ciudad, el cierre de las puertas del Palacio de Gobiernos, literal, que no permitieron ni entradas ni salidas del personal y la manifestación de las estudiantes de la Normal Rural de Amilcingo, fueron tres actos que pusieron en Jaque a la ciudad, afectando a todo ciudadano que tiene la necesidad de trasladarse, sin embargo, por las formas que se realizaron y la cronometrización de los actos, se nota que todo fue orquestado por la Diputada Tania Valentina.
Se preguntarán los ciudadanos ¿por qué realiza estos actos vandálicos una Diputada?
Por la simple y sencilla razón que quiere demostrar fuerza, influencia en organizaciones y poner de rodillas a un oponente para negociar cargos de elección popular y cargos en el Gobierno. Esta es la forma más primitiva de personajes como la Diputada, y con ello negociar con el gobierno alianzas y cargos de elección popular.
Todos los participantes deberán recibir castigo severo, pues esas causas no son sociales. Aunque las quieran simular, ya que aducían en el caso de los camioneros en exigir seguridad, transparencia en las obras públicas, atención a las políticas públicas de salud. Para realizar estas peticiones no era necesario paralizar a la ciudad.
Pero lo que si deja entrever es la incapacidad del gobierno del estado en turno, ya que no detectaron a tiempo dichos planes de vandalismo. Y si lo detectaron previamente, no hicieron nada para evitarlo. Los servidores públicos que ocupan la Secretaría de Gobierno y los subsecretarios no tienen la capacidad para evitar estas acciones.
Los medios de inteligencia no están funcionando, los mediadores y negociadores, los gestores encargados de atender las causas sociales que provocan movimientos como el de ese día miércoles 23 de septiembre de 2026 no han sido capaces de interceptar a los líderes que provocan tantos desmanes.
Se observa en un video donde un funcionario de gobierno, seguramente de la Secretaría de Gobierno, en un intento por obligar a estudiantes manifestantes, encapuchados, trataba de convencerlos para tener una reunión, seguramente con la instalación de una mesa de diálogo. Pero a simple vista se notaba la expresión de desesperación, sin preparación para afrontar a quienes estaban destruyendo los vidrios de las ventanas del palacio de Gobierno. Con ello queda demostrado que la Gobernadora no tiene un equipo eficiente de profesionales de la mediación como lo tenían los gobiernos de antaño.
Recordemos como existían “agentes de gobernación” que estaban atentos s todos los movimientos sociales y políticos, los cambios de funcionarios, los planes de los líderes de la oposición, todos se tenía cubierto, de tal forma que el gobierno en turno podía infiltrar, negociar y detectar todo ese tipo de movimientos.
Nos negamos a creer que exista ingobernabilidad. Pero si eso sucede, los próximos días, serán de mucha inestabilidad política, social y ciudadana.









