Para los ingenuos e inocentes que gritan diatribas y apostrofan dicterios con estridencia incólume, voy gentilmente -como se acostumbra en estos menesteres- a platicarles la actuación del malhadado gigante monstruoso que se come a los niños. Esa figura imaginada que sembró miedo, cobró credibilidad en algunos lares medievales y ahora cobra vigencia, es un Monstruo Degenerado.
Los EEUU han perpetrado masacres durante toda su criminal historia utilizando invariablemente pretextos -coartadas, les dicen- que aceptan y satisfacen a su desinformada, ignorante y estupidizada opinión pública… O a sus élites.
¿Coartadas… Pretextos? El Comunismo ateo, engendro del mal y por tanto, diabólico; su infame Destino Manifiesto, por el cual se asignan los derechos universales para agredir, saquear, asesinar; la guerra contra el Narcotráfico o, mejor dicho, contra aquellos que se atreven a competirles en ese negocio y, también, contra el Terrorismo, actuación que les pertenece históricamente.
Estas han sido fachadas falaces que les hacen continuar con sus guerras mantenidas permanentemente desde su infausta existencia desde hace más de 200 años. Solo 16 han estado sin guerras.
Lamentablemente la oposición solo ve por su ambición de poder, desconoce su propia historia, no la reivindica y la niega, la traiciona. No sabemos por qué supone que la invasión yanqui va a beneficiar al país. O es ignorante, muy inocente o simplemente es estúpida, imbécil.
No he visto ni he escuchado ningún comentario referido a la amenaza imperialista por parte de algún destacado priísta. He visto reuniones festivas donde sonríen, se abrazan, se toman fotos y gritan vivas a su partido que perdió, gracias a ellos mismos, su acreditación de Revolucionario. Lo siento, priístas, tengo que notificarles formalmente que su partido y ustedes no tienen nada de revolucionarios, han traicionado sus principios, han mandado a la basura las bases históricas nacidas en nuestra Revolución.
Lázaro Cárdenas se avergonzaría al observar que han votado con EPN la entrega del petróleo a manos extranjeras. López Mateos igualmente, al advertir que intentaron con Zedillo privatizar la Luz. Miguel Alemán y Ávila Camacho son una afrenta histórica, no se diga Díaz Ordaz y Echeverría.
Y todos los priístas coherentes conocedores de la Historia -que aún todavía (sic) los hay- se avergüenzan de haberse amafiado con el Pan, partido que siempre ha deseado y peleado por entregar recursos, riquezas, suelos, playas, bosques, oro, plata, litio, al invasor yanqui o inglés o japonés o alemán…no importa.
Bien podrían hacer un balance objetivo, analítico, autocrítico y formal. Hacer un Examen de Conciencia... si aún les queda. No olviden que ustedes -mujeres y hombres militantes priístas de abolengo- fueron o son de un Partido que se llamó Revolucionario e Institucional precisamente para institucionalizar la revolución, continuarla y radicalizarla. Bueno… eso supongo, y no para que esa institucionalización acabara amorcillándola sumiéndola en la inercia total.
Bien podría mantener una buena charla amable y sencilla con ustedes sobre los principios de su partido con más que suficientes argumentos históricos, políticos y económicos. Y no es que me sienta mucha brocha para tan poca pintura ni muy sácale punta, simplemente creo que sería provechoso. La recuperación de nuestra Historia es fundamental para orientar nuestras decisiones políticas.
Por su parte,los panistas no saben ni cómo nació o se formó su partido, bajo qué pretextos conservadores, es más, reaccionarios y entreguistas. A ellos… y ellas no les ofrezco nada, están perdidos, más de uno se afilió a ese partido porque su fundador se confesó creyente, católico y apostólico pues. Eso y la condena al “Comunismo de Cárdenas” (Uuuyyy!) le bastó a una multitud fanatizada.
El Partido del Trabajo conserva cierta coherencia. El Verde trastabilla sintiéndose indispensable. Movimiento Ciudadano anda viendo cómo se acomoda a las circunstancias. El PANAL, aayy el Panal y su ministra plenipotenciaria Elba Esther, son vivo ejemplo de negocios al amparo del poder al igual que los farsantes de los que “son México”: los Chuchos, los imparciales y objetivos exconsejeros del INE (¿no conocerán la vergüenza?), Alvarez Icaza, cuyo señor padre fue un cristiano comprometido y revolucionario y otras compañeritas igual de fantoches.
Va un exhorto: dejen de mentir y de calumniar, luchen caballerosamente por sus cargos en esta próxima contienda electoral, las reglas son para todas. Esgriman argumentos no tantas majaderías y un chingo de estupideces, ojo, no los estoy increpando, ustedes saben que así han actuado todo este tiempo.
He conocido y tratado a gente honorable, distinguida y culta desde sus tiempos priístas: Porfirio Muñoz Ledo, de quien decían sus oponentes que era un individuo “insultantemente inteligente”; Juan Salgado Brito a quien ustedes quisieron y respetaron y no se diga a Rodolfo Becerril con quien tuvimos charlas sumamente amigables y llenas de asuntos interesantes. Vaya mi recuerdo amistoso y pleno de afecto para ellos.









