"¿Quién está hoy en primera línea del movimiento ecosocial real? Los pueblos indígenas, la juventud, el campesinado y las personas racializadas que pagan un alto precio por la destrucción social y ecológica. En estos cuatro grupos, las mujeres desempeñan un papel decisivo en relación con sus reivindicaciones específicas, ecofeministas, por las que luchan y se organizan de forma autónoma." (Manifiesto Ecosocialista de la IV Internacional).
El Conversatorio sobre las luchas en defensa del ambiente y el territorio y la perspectiva ecosocialista, se llevará a cabo el miércoles 23 de septiembre de 2026, de 3 a 5 pm, en el Museo Regional de los Pueblos de Morelos del INAH en el Palacio de Cortés, centro de Cuernavaca.
Se contará con la participación de activistas, luchadores sociales e investigadores comprometidos en los movimientos sociales, como la compañera Lliny Flores, de Morelos sin mina, que defiende las comunidades indígenas de la zona de Xochicalco contra la minera Esperanza Silver. También participará la
Profesora Patricia Alvaro Carrillo, en Defensa de la Cazahuatera como área protegida,junto con el Consejo de Participación Social de las colonias Satélite y la Delegación Vicente Guerrero. Estará el Secretario General del SITIMTA Jorge Humberto Rabadán para hablar sobre la defensa del derecho al agua.
Alicia Castellanos, conversará sobre las luchas indígenas en defensa del territorio y Gilberto López y Rivas sobre las luchas contra los megaproyectos. Mauricio Franco Sánchez, comunero indígena de Santa Catarina, Tepoztlán, hablará sobre la defensa del Texcal.
Andrea Jasso, del observatorio ambiental Yaoltlalli y José Martínez Cruz, conversarán sobre el manifiesto Ecosocialista de la IV Internacional.
Los temas que se abordarán en éste Conversatorio son las luchas que se llevan a cabo actualmente en Morelos como las siguientes:
La Cazahuatera, es uno de los últimos relictos de selva baja caducifolia dentro de la mancha urbana. Especialistas de la UNAM, la UAEM y el Instituto Nacional de Salud Pública han advertido que en Cuernavaca quedan menos de 200 hectáreas de este ecosistema en buen estado de conservación. La Cazahuatera alberga alrededor de 1,600 árboles nativos y funciona como un pulmón verde para la ciudad. Sustituir este ecosistema por un complejo de torres habitacionales significaría aumentar las islas de calor, reducir la infiltración de agua, incrementar el riesgo de inundaciones y ejercer una mayor presión sobre los servicios públicos y la disponibilidad de agua para las colonias cercanas. En tiempos de crisis climática y escasez de agua, destruir un espacio como éste sería una decisión que difícilmente podría justificarse; no es casualidad que 34 organizaciones ambientalistas y 79 investigadores hayan solicitado que La Cazahuatera sea declarada Área Natural Protegida.
El Texcal, es una área de reserva ecológica en peligro de extinción por las invasiones y la contaminación, por lo que la comunidad indígena de Santa Catarina ha mantenido la lucha bajo el principio de que la tierra no se vende, se ama y se defiende.
Morelos sin mina. En Morelos, existe un importante conflicto socioambiental y legal en torno a concesiones mineras amenazantes. Existen seis concesiones mineras que abarcan más de 2,900 hectáreas e impactan los municipios de Xochitepec, Temixco y Miacatlán, originalmente vinculadas al proyecto de exploración de oro y plata (como el proyecto Esperanza Silver).
Organismos federales como la SEMARNAT y el INECC han señalado que la explotación minera es inviable debido al grave daño ecológico, la contaminación por arsénico y cobre, y la escasez crítica de agua que provocaría en la región. Las comunidades indígenas de Cuentepec y Tetlama se verían afectadas, por lo que se han sumado a la lucha contra la minería.
Mujeres, infancias y habitantes de la Unidad Habitacional Morelos y comunidades vecinas lograron que el Poder Judicial otorgara una suspensión definitiva que frena las actividades de explotación mientras continúa el juicio de amparo.
En la zona destaca el Cerro El Jumil. Y las comunidades han reconocido en este lugar una extensión de sus hogares. Las actividades mediante las cuales se han vinculado a su territorio y al reconocimiento de su patrimonio biocultural han sido, caminatas botánicas, voladas colectivas de papalotes, torneos de resorteras y observaciones astronómicas.
El agua como un derecho humano está en riesgo ante las políticas privatizadoras que favorecen a las empresas trasnacionales que reciben concesiones durante décadas y dejan en segundo plano las necesidades de consumo humano y actividades agrícolas de los pueblos indígenas y campesinos.
Ante los megaproyectos extractivistas y depredadores del medio ambiente, son los pueblos indígenas los que se organizan para resistir y proteger el territorio para defender la madre tierra.
La sobreexplotación de los recursos naturales, el extractivismo desenfrenado, la búsqueda de rendimientos máximos a corto plazo, la deforestación y el cambio de uso del suelo están configurando una reducción masiva de la biodiversidad. Las exigencias de la llamada transición energética mundial contribuyen a esta destrucción al aumentar la búsqueda, entre otros, de minerales.
Estos temas serán analizados en este Conversatorio bajo una perspectiva ecosocialista, mediante el intercambio de experiencias y saberes, para avanzar hacia formas de vida social y comunitaria donde prevalezca la vida humana por encima de los intereses y afanes de ganancias capitalistas.
Esperamos contar con su presencia para intercambiar experiencias de lucha y fortalecer la solidaridad para preservar la dignidad humana.









