La inconformidad y el coraje vuelve a hacer presa a los morelenses y al mundo entero. El crimen cometido en contra de otra estudiante universitaria de la UAEM y que es de origen español ha levantado las voces desde el interior de la Universidad, en todo el Estado de Morelos, en México entero y varios países del mundo. Los ojos puestos nuevamente por la inseguridad que invade a nuestra entidad.
Las protestas, las exigencias, las manifestaciones, la organización de movimientos de protesta pública, todas se justifican. Lo malo que los gobernantes no las quieren escuchar.
¿Qué existen fallas en las estrategias de prevención del delito? Claro que existen. Son pocos los policías en las corporaciones municipales y estatal. Y muchos de ellos asignados a seguridad personal de funcionarios de alto rango, a inmuebles involucrados en algún delito y que por protocolo de la investigación deben resguardarlos. No se ven patrullas de policía municipal en cercanía a los centros de estudios en general.
¿Qué faltan estrategias de reacción, de rondas, organización policial? Definitivamente que no tan solo faltan, sino que no existen. Desde un punto de vista común, no se alcanza a visualizar una estrategia bien analizada, planeada, estructurada, verificada. Y eso lo notamos cuando existe una llamada de emergencia, cuando existe un asalto o un crimen a alguna persona importante para el gobierno, cómo, muchas patrullas, desde todos los puntos de la ciudad que se trate, se desplazan hacia el lugar que indican como el punto rojo, demostrando una desorganización en el caos.
¿Qué existe impunidad en el acto de investigación para aprehender y procesar a los culpables? Sin lugar a dudas. Existe más del 90% de carpetas sin avanzar un ápice en su procedimiento. La Fiscalía General del estado cuenta con un presupuesto anual para 2026 es de más de mil millones de pesos, y que opera con cierta autonomía. Pero no existe investigación científica, no existe inteligencia y menos avances en las investigaciones, a menos que los interesados estén al pendiente y presionando o que ofrezcan o acepten dar una dádiva a los responsables de la investigación. Y esto lo notamos en la impunidad por ejemplo del caso de Paula fajardo en donde un juez no procesó a su agresor, aun cuando existían diversas pruebas para condenarlo. Sin desear que llegue a suceder, pero la justicia tomará cartas en el asunto cuando un tipo así asesine a su pareja.
¿Qué estrategia tienen las corporaciones federales para garantizar la seguridad de la ciudadanía? Al parecer ninguna de acción espectacular. También los cuerpos armados como la Guardia Nacional, el Ejército Mexicano, la Marina, la Secretaría de Protección Ciudadana Federal y todo lo que exista como policía o cuerpo armado en el orden federal, no se nota una inteligencia militar, una estrategia bien estructurada. Solo se les ve en el patrullaje, auxilio a las corporaciones locales. Pero, aunque sepan de personas, tengan conocimiento de puntos conocidos de producción y/o venta de estupefacientes, no toman una acción hasta que les ordenan los jefes. Y los jefes normalmente reciben órdenes de los gobernantes, y si los gobernantes tienen acuerdo con el crimen organizado, que es lo más común, pues no hay acciones contundentes en contra de las organizaciones criminales.
Esas son las razones por las que en México no puede avanzar hacia una seguridad pública ordenada y con una tendencia poderosa hacia una paz. Desde el año 2010 que Morelos no conoce la tranquilidad en las calles. Los miedos en la ciudadanía continúan. El riesgo es latente. Nuestros hijos no pueden salir a divertirse como nosotros lo hacíamos.
El gobierno, sea quien sea, me refiero su origen político, en cualquier orden, no ha podido o no ha querido trabajar porque disminuyan los ataques a los estudiantes y la ciudadanía en general.
Según la inteligencia artificial, en Morelos, hasta el mes de julio de 2026, suman 70 homicidios dolosos. Pero el reporte del Secretariado ejecutivo indica que 21 mujeres fueron asesinadas en ese periodo. ¿Qué ha sucedido? ¿Por qué la diferencia tan grande? Es por la forma de clasificar el delito. Lo que ha sucedido es una clasificación diferente que permite encuadrar en otros delitos aquellos que realmente fueron feminicidios. Hasta eso les ha fallado, porque no han podido incidir en la percepción de la población que identifica que la inseguridad está creciendo.
¿Y aun nos preguntamos por qué existe tanta inseguridad?
Si el gobierno no hace lo conducente y está siguiendo solamente los protocolos para manejo de crisis gubernamentales, seguiremos viviendo estas circunstancias.









