Vamos a dejar este espacio para divulgar los puntos de vista de gente trabajadora con relación a los precandidatos que se han apuntado para Cuernavaca. Todos coinciden en que la ambición es su estímulo y que no los guía otra finalidad, aunque en sus discursos y declaraciones hablan de lo mismo de siempre: ver por el pueblo, obedecer sus dictados y comprometerse hasta el fin de su servicio. Quienes se atrevieron a manifestarse son gente informada que simpatiza o está afiliada a MORENA. Escuchémosla con atención.
“Se han anotado algunos que ni siquiera conocemos y no sabemos de dónde vinieron, pero vemos en la mayoría su ambición desmedida. Parece que Cuernavaca, nuestra capital, es la joya, quizá porque de aquí creen que pueden o podrían brincar a la candidatura al gobierno del estado. Hasta se frotan las manos, así nos los imaginamos. Nada más vean al diputado Juan Ángel Flores que fue presidente municipal de Jojutla, ¿qué lo trae aquí? ¿Su afán de servir a los cuernavacenses? ¿Su deseo de más poder y más riqueza? No nos digan que su vocación política o su afán de sacrificio. Aquí, en Cuernavaca no tiene nada qué hacer, no se puede aceptar a quien no ha vivido aquí y no conoce a su ciudadanía, sus problemas frecuentes, sus necesidades, sus zonas urbanas, sus colonias… El solo hecho de que se apunte dice mucho de sus ambiciones personales”. (Maestras de educación básica).
“Si tuviera tantita vergüenza, ese Javier Bolaños no debería anotarse. Como Diputado federal por el Pan, defendió la toma de protesta de Felipe Calderón y ahora, consentido por la gobernadora, se ha anotado como sobrino. Y francamente no. Mis cuates, mi familia y yo no votaríamos por él. Los que lo conocen saben que se ha pasado la vida comiendo y chupando en buenos restaurantes. ¿Qué lo hace buen candidato? Nada, verdad de Dios, nada. De por sí dicen que Cuernavaca es panista y con eso quiere decir que ya se las entregamos nada más que ahora con el sello de MORENA… ¡fíjense nomás! ¿O qué, las elecciones son una farsa? Chance y sí…”. (Profe jubilado)
“Viene otra vez Mercado, el señor ese que fue del transporte y se volvió chorromillonario, es un tipo que no tiene llenadera y ahora, en la política, quiere ver qué negocios hace y cuántas ganancias se zambute. No sé cómo se hizo candidato, aunque todos dicen que compró esa candidatura y le costó unos cuantos milloncejos que fueron a parar a las manos del Morenista Rabin. Nada más escuchar eso que dicen a mí me da mucho coraje porque se supone que estamos peleando…bueno, peleando no, luchando por hacer algo nuevo, distinto de todas estas marranadas y si MORENA viene con lo mismo pus… ¿a dónde vamos a parar? (Chofer de trailer)
“Hablo del güero Víctor Mercado, sí de ese hablo y pregunto: ¿desde cuándo es de izquierda? ¿cuándo se le ha visto en protestas del pueblo, de los maestros, defendiendo a campesinos, a trabajadores de algún sindicato o exigiendo cuentas claras al gobierno en turno o…? ¿lo vieron ustedes? ¿lo reconocen como un trabajador que siempre ha estado de acá de este lado? No, ¿verdad? Ese señor se dedicó a hacer dinero a manos llenas y no me pregunten cómo porque tuvo y sigue teniendo muchos cómplices. (De los electricistas despedidos por F. Calderón)
Estos individuos que se suponen a sí mismos idóneos para Cuernavaca son, deben ser, descartables en la severa opinión de ciudadanos cansados de padecer los consabidos engaños y las repetidas burlas de partidos que fingen cada período electoral para continuar en la comodidad parasitaria.
Los partidos involucrados en la lid padecen una y semejante enfermedad, andan en busca de alguien que les acarree suficiente votación, aunque pierda, sí. El objetivo es ganar claro, pero si no resulta, al menos se quiere conservar el registro y obtener buen número de votos con tal de continuar con las atractivas prerrogativas. La ganancia está garantizada. Esta fue precisamente la idea que llevó a los hermanitos aquellos que impulsaron y convencieron a Cuauhtémoc Blanco.
La siguiente elección fue aún más fácil al enfrentar a este ilustre candidato contra Rodrigo Gayosso otro destacado politólogo dispuesto a continuar con el saqueo y la depredación. No habrá remedio hasta no alimentar nuestras convicciones con el ejemplo de antepasados nuestros que dieron lustre a nuestra nación como Ignacio Ramírez, el Nigromante quien afirmó: “El saqueo al erario público debería ser considerado traición a la patria”.
MORENA tiene obligación de honrar su compromiso. Y para No Mentir, No Robar y No Traicionar tiene que seleccionar gente honorable. Tiene que convertirse en un Partido ejemplar hermanado con los pobres, los vulnerables, los trabajadores del campo, los sin empleo, los sindicalistas, los más necesitados, las mujeres, las estudiantes… es decir, un Partido que no solo está a la espera de períodos electorales para hacerse presente, sino que permanentemente está acompañando o dirigiendo la lucha social









