Juan Ángel Flores se apunta
Cada tres años, la llamada "cereza del pastel", la alcaldía de Cuernavaca, se convierte en el epicentro de una pasarela de ambiciones donde el partido en el poder, Morena, vuelve a experimentar su eterno dilema: la fragmentación interna disfrazada de unidad organizativa. El tablero actual muestra una baraja de aspirantes con trayectorias y cartas de presentación relevantes. Por un lado, figura el diputado federal y exalcalde de Jojutla, Juan Ángel Flores Bustamante, quien recientemente sacudió las aguas locales al presentar su carta de intención para coordinar los comités en Cuernavaca. Su estrategia ha sido agresiva y mediática: presentarse con un examen antidoping bajo el brazo y exigir filtros éticos estrictos para evitar filtraciones de la delincuencia en las candidaturas. Si bien su gestión en Jojutla le dio proyección, su irrupción en la capital no está libre de suspicacias; sus detractores no tardan en echarle en cara que busca gobernar una ciudad en la que, estrictamente, no ha residido de forma continua. Sin duda, él tendrá una respuesta a este cuestionamiento. Por otro lado, está Javier Bolaños, un perfil tradicionalmente asociado a otras fuerzas políticas, pero insertado hoy en la estructura oficialista. A pesar de tener la venia y la cercanía de las cúpulas del gobierno estatal, Bolaños enfrenta una realidad pragmática incómoda: su proyecto camina lento y le cuesta encender el entusiasmo o la simpatía del morenismo de a pie, una desconexión que en la arena electoral suele costar caro cuando las encuestas reales se imponen a las fotografías de grupo… En eso, Juan Ángel Flores lleva una ventaja… En esa misma pasarela se mantiene Alejandra "Ale" Flores, quien ya sabe lo que es competir por esta plaza y persiste en su labor de posicionamiento a través de agendas ciudadanas urgentes, como la salud pública y el combate al dengue… Sin embargo, su futuro puede ser el de contender por una candidatura a una diputación local… Que cierren las puertas e inicien las apuestas.
Policía gandalla
El video que circuló masivamente en redes sociales sobre el altercado entre un policía vial y un adulto mayor en pleno corazón de Cuernavaca —específicamente en la esquina de Matamoros y Arista— no es un hecho aislado, sino el síntoma de una profunda enfermedad institucional. La escena es cruda: una discusión por una infracción de tránsito que escala rápidamente hasta terminar con un ciudadano de la tercera edad sometido con brutalidad en el suelo. Quienes defienden ciegamente el uniforme se han apresurado a señalar un segundo video de cámaras de seguridad que muestra que el adulto mayor empujó primero al agente vial y tiró su motocicleta. Dicen que "la ley es la ley" y que la autoridad debe respetarse. Y tienen razón en algo: el respeto al orden civil debe ser mutuo y nadie, sin importar su edad, tiene derecho a agredir físicamente a un servidor público. Sin embargo, este argumento confunde la justicia con el abuso de poder. El núcleo del problema no es quién dio el primer empujón, sino la asimetría de poder y la alarmante falta de capacitación y criterio de quienes juraron protegernos. Un policía porta un uniforme, un arma y el monopolio legítimo de la fuerza.
Riña en penal
Una riña al interior de la cárcel distrital de Jojutla dejó 14 reos lesionados; seis de ellos fueron trasladados a hospitales por la gravedad de sus heridas. Extraoficialmente, se sabe que el enfrentamiento se llevó a cabo alrededor de las 10:30 horas. Las autoridades dieron a conocer que los internos utilizaron sillas y otros objetos durante la pelea. De manera preliminar, los custodios y autoridades del penal señalaron que la riña estaría relacionada con una disputa por el control del centro de readaptación social entre dos grupos antagónicos. La Secretaría de Seguridad de Morelos informó que las autoridades recuperaron el control del inmueble. Hay ocho internos que fueron atendidos en la enfermería del reclusorio por lesiones menores.
Recuperan a menor
Un ciudadano francés fue detenido tras ser acusado de sustraer a su hijo menor de edad en Morelos, luego de un operativo interinstitucional que permitió la localización del pequeño en el estado de Oaxaca. El menor contaba con un reporte de búsqueda y una Alerta Amber activa desde hace cuatro meses.El menor, identificado con las iniciales J.P.F.A.O. y con triple nacionalidad (francesa, estadounidense y mexicana), fue reportado como ausente en abril de 2026 en el municipio de Tepoztlán, Morelos. De acuerdo con las denuncias presentadas por la madre, de nacionalidad estadounidense, ella mantenía la custodia legal del menor tras un proceso por violencia familiar. El hoy detenido presuntamente aprovechó un régimen de convivencia familiar autorizado para llevarse al niño de 5 años de edad sin regresarlo con su madre.









