Narcomensajes
La colocación simultánea de mensajes amenazantes en puentes y vías principales de la región oriente de Morelos no debe leerse como un simple acto de propaganda criminal. Es, en realidad, un síntoma inequívoco del costo político y social que implica desmantelar las redes del narcotráfico en una de las zonas más convulsas del país. Al firmar estos mensajes y exigir directamente a la gobernadora Margarita González Saravia la retirada del "Plan Cuautla" y de las fuerzas federales de Omar García Harfuch, la delincuencia organizada ha dejado claras sus intenciones: recuperar el control territorial a base de intimidación. Cuando los gobiernos estatal y federal deciden no administrar el conflicto, sino combatirlo, los grupos delictivos reaccionan. Las mantas no demuestran fuerza real, sino la desesperación de un liderazgo criminal que ve cómo se fracturan sus redes de protección institucional y económica locales. Morelos no puede permitirse regresar a la época de los pactos en lo oscuro. El mensaje de las autoridades frente a esta afrenta pública debe ser de una sola pieza: la seguridad pública y la soberanía del Estado no se negocian en un trozo de lona colgado en un puente… Fueron tres municipios en donde se colocaron los narcomensajes: Cuautla, Atlatlahucan y Yautepec. En los dos primeros, los alcaldes están rindiendo cuentas a la justicia; en Yautepec, los Alonso ¿podrían ser los próximos?
Mirsa va por Jojutla
Mirsa Suárez Maldonado dejó la presidencia del Comité Ejecutivo Estatal de Morena en Morelos para participar en el proceso interno de su partido, con miras a contender por la candidatura a la presidencia municipal de Jojutla. La ahora exdirigente señaló que su separación busca garantizar piso parejo y evitar cualquier ventaja derivada del cargo partidista durante el proceso interno. Conforme a los estatutos de Morena, la Secretaría General asumirá la conducción del partido en Morelos, por lo que Martha Patricia García Garnica quedará al frente de la dirigencia estatal. Suárez Maldonado afirmó que la nueva dirigencia dará continuidad al trabajo de organización y estructura que, aseguró, se ha consolidado en los 36 municipios del estado.
Meses del testamento
El Gobierno de Morelos, en coordinación con el Colegio de Notarios del Estado y el Colegio Nacional del Notariado Mexicano, puso en marcha la campaña “Septiembre y octubre, meses del testamento”, con tarifas preferenciales para facilitar este trámite y brindar certeza al patrimonio familiar. La gobernadora Margarita González Saravia encabezó el arranque de la campaña en el Palacio de Gobierno y llamó a la población a aprovechar el periodo de descuentos para establecer legalmente la disposición de sus bienes y derechos. Durante septiembre y octubre, el testamento tendrá un costo de mil 100 pesos para la población en general y de 700 pesos para personas mayores de 60 años. El secretario de Gobierno, Edgar Maldonado, explicó que la campaña se realiza desde 2003 mediante la coordinación entre la Secretaría de Gobernación, los gobiernos estatales y el notariado, con el propósito de prevenir conflictos familiares y facilitar los procesos sucesorios.
Recuerdo de Dorian
A tres meses de la desaparición de Dorian Alí Olivo Rodríguez, estudiante de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM), la consigna "Ni olvido ni silencio" resuena no como un lema abstracto, sino como un grito ético y necesario en un estado fracturado por la violencia. Dorian desapareció el pasado 2 de junio de 2026 en las inmediaciones del municipio de Huitzilac, cuando se desplazaba hacia la zona de Tres Marías. Desde entonces, el calendario se ha convertido en una cuenta regresiva de ausencia y en un recordatorio implacable de la indolencia oficial. El acto político y social que convoca a vigilias y movilizaciones refleja una verdad incómoda: la comunidad universitaria y las familias han tenido que asumir el costo emocional y operativo de buscar la verdad. Mientras las carpetas en la Fiscalía General del Estado avanzan lentamente, la sociedad civil responde encendiendo veladoras. El color blanco y la luz de una flama simbolizan la negativa rotunda a normalizar la desaparición de jóvenes cuyo único propósito debería ser estar en las aulas.









