Los procesos sociales se van construyendo a través de sumar esfuerzos de quienes asumen las tareas de organización que permiten articular las demandas de diversos sectores de la población, para avanzar en la actualización de programas, estrategias y métodos para definir los planes de lucha que permitan alcanzar sus objetivos. Hacer visibles las coincidencias y fortalezas de esa pluralidad de iniciativas es lo que se busca en el Encuentro de Movimientos Sociales en Morelos que se llevará a cabo éste miércoles 26 de agosto de 2026, de 3 a 5 pm en el auditorio del Museo de Arte Indígena Contemporáneo de la UAEM, ubicado en la Avenida Morelos 275, Cuernavaca, Centro.
La convocatoria a éste encuentro surge de la necesidad de superar la dispersión de la luchas y movimientos que actualmente existe, para contribuir a recuperar la memoria histórica de la clase trabajadora y de los pueblos indígenas, de los movimientos feministas y colectivos de búsqueda de desaparecidos, defensores del medio ambiente y los derechos humanos desde abajo.
Uno de los principales obstáculos que hemos enfrentado para la construcción de una fuerza social capaz de incidir en la vida pública del país ha sido la fragmentación de las luchas y los movimientos sociales.
En muchos casos, las organizaciones hemos desarrollado agendas sectoriales, temáticas o territoriales legítimas, pero aisladas entre sí. Esta situación ha dificultado la construcción de una visión estratégica común.
Entre los factores que explican esta fragmentación destacan la dispersión territorial de las luchas, la especialización temática de los movimientos, la falta de espacios permanentes de articulación, las tendencias corporativistas desmovilizadoras, las diferencias de carácter político e ideológico, las dinámicas políticas que privilegian la interlocución individual con el poder.
Superar esta fragmentación es indispensable para construir mecanismos de coordinación que permitan articular y potenciar la fuerza colectiva del poder popular desde abajo.
El propósito central es abrir un proceso de diálogo permanente que permita fortalecer nuestras luchas y organizaciones sociales. Buscamos construir la unidad reconociendo la diversidad de experiencias del movimiento popular, haciendo énfasis en nuestras coincidencias para identificar los puntos de convergencia que nos permitan articular nuestras luchas.
Queremos generar un espacio donde las distintas organizaciones podamos compartir diagnósticos, propuestas y alternativas de lucha. Sobre la base del respeto mutuo, la defensa de la autonomía de los movimientos sociales, la legitimidad de nuestras demandas y la solidaridad de clase.
Por eso es que se requiere avanzar hacia la elaboración de una plataforma de lucha común, que constituye uno de los objetivos centrales del Encuentro.
Esta plataforma busca identificar los puntos de convergencia entre las distintas luchas sociales y construir una agenda compartida que permita fortalecer la acción colectiva.
La construcción de una articulación nacional del movimiento social constituye una tarea histórica.
El Encuentro para el Diálogo Nacional de Organizaciones y Movimientos Sociales representa un paso importante en esta dirección.
Su éxito dependerá de la capacidad de las organizaciones participantes para construir acuerdos, fortalecer la confianza mutua y avanzar hacia una acción colectiva capaz de transformar la realidad del país.
El movimiento social tiene la potencia en el conjunto de sus reivindicaciones. Todas ellas refieren a un conjunto de derechos violentados y no atendidos por el Estado mexicano, las empresas capitalistas y el actual gobierno. Las problemáticas en la diversidad de la conflictividad social, es solo un punto de partida del diálogo que nos convoca a profundizar en los temas en disputa.
El movimiento social, como reto, se enfrenta a superar el nivel de las consignas, las denuncias y los reclamos, y arribar a niveles superiores del debate público en la disputa ideológica y discursiva por el destino del país y los derechos de la clase trabajadora.
El diálogo del que formamos parte aspira a promover un proceso organizativo y de reflexión sobre la construcción de una fuerza protagónica que incida en las decisiones que deberán ser adoptadas por la República. Nuestro dialogo aspira a constituirnos en un actor relevante e influyente al interior del sistema político.
Nuestro diálogo aspira a interpelar al Estado mexicano y al gobierno de la República a fin de convertirse en un interlocutor válido que hoy se le niega su existencia.
Nuestro plan de acción debe estratégicamente adoptar ese objetivo.
El conjunto de demandas y su conflictividad social adquiere, como desafío, laconstrucción de una plataforma programática de dimensiones históricas. Nuestro diálogo pretende extenderse hasta el diseño de un proyecto político de cambio social en el que los derechos humanos del pueblo sean reconocidos y llevados a la práctica para que sean una realidad que se siente en la mesa de cada familia, hasta que la dignidad se haga costumbre.
Abrevar en la historia de los movimientos sociales desde abajo en Morelos y la participación de la izquierda, para asumir los desafíos de construir un futuro diferente, con justicia social y respeto a los derechos humanos de todas y todos.









