Al conjunto de modos de vida, actividades, costumbres, conocimientos, tradiciones que caracterizan a un pueblo, clase social o comunidad le llamamos cultura, tema que se da según el grado de desarrollo artístico y científico. Sus objetivos son: elevar y mejorar las condiciones de vida, mejorar la productividad y fomentar la actividad intelectual.
En efecto, la cultura comprende los rasgos espirituales, materiales, intelectuales y emocionales que caracterizan a una sociedad e incluye no solo las artes y las letras, sino también los estilos de vida, los derechos fundamentales del ser humano, los sistemas de valor, las tradiciones y las creencias.
La cultura por sí sola, crea espacios de paz.
Los gobiernos, deben de emprender proyectos para fomentar la comprensión y fortalecer la capacidad de las comunidades para resolver conflictos.
La paz es una piedra angular de nuestra misión en el mundo. Creo que cuando las personas encuentran espacios para la expresión, entonces, trabajan para construir la paz en sus comunidades.
Mediante la realización de proyectos culturales, las causas subyacentes de los conflictos como la pobreza, la discriminación, las tensiones étnicas, la falta de acceso a los diferentes niveles educativos, la falta de desarrollo de la economía, la distribución desigual de los recursos, habrán de resolverse.
La cultura, ha tendido puentes entre distintas sociedades, países y continentes para promover la paz, por eso deseo que los nuevos gobiernos tengan la voluntad política de convocar a la unión de esfuerzos, a la libre expresión y a iniciativas comunes a favor de la cultura, esto; para llevar la voz de la cultura a todos y cada uno de los rincones del mundo, así como celebrar la vida y la obra de todos y cada uno de los que han aportado al tema, a través de las más diversas manifestaciones artísticas.
Los organismos promotores de ella, deben tener claramente el compromiso contraído por los Estados miembros de la Organización de las Naciones Unidas y reconocer a los niños y niñas como “agentes fundamentales del cambio” porque a través de ella, se brindan oportunidades importantes de acelerar el ejercicio de este derecho. Los niños deben ser escuchados.
Ahora bien, la promoción cultural, es una acción que facilita la relación entre la población y la cultura, cuya esencia responde a una política.
La promoción, debe entenderse como un proceso interminable, en el que el diálogo entre el pasado y el presente vive al mismo tiempo, un diálogo entre lo que existió y ahora existe.
Estoy cierto, que la promoción cultural no solo es tarea bella sino un espacio que se da para el conocimiento, es una acción organizada en pro del desarrollo de la sociedad, es un proceso en el que participan personas para mejorar la calidad de vida. La vinculación de ellas se da, al ser recíprocas con la cultura.
Las experiencias culturales y el arte en la infancia, permiten el desarrollo de la sensibilidad, favorecen la creatividad y contribuyen en la comprensión y empatía con el mundo. El acercamiento a las expresiones artísticas provee a las niñas, niños y adolescentes las herramientas necesarias en el fortalecimiento de sus habilidades físicas y mentales, para constituirse como seres humanos y futuros ciudadanos comprometidos con su entorno y con el crecimiento del País.
Las manifestaciones culturales se expresan a pesar de la poca promoción y desarrollo por parte del Estado, más aún, a pesar de la exclusión de lugares lejanos al centro del poder o a pesar de aquellos hechos que limitan la acción promotora o a pesar de la falta de sitios técnicamente aptos para la expresión. Ciertamente, la comunidad no posterga su expresión cultural.
Lo que implica que para promover cultura, se debe contar con un conocimiento profundo del comportamiento cultural, entender la acción y animación cultural, así como coadyuvar a quienes generan procesos de participación democrática y de libre expresión impulsando la acción de la comunidad en el diseño de su propio perfil de desarrollo cultural.
Además de todo ello, quienes aportan a la cultura deben considerar las sanas coincidencias, como el caso que se diera cuando la Organización de las Naciones Unidas, decretara el Decenio Internacional de la Cultura de Paz y No violencia para los Niños del Mundo (2001 – 2010), lo que ahora debemos aplicar. Todo ello, se puede desarrollar a través de las líneas de acción que se establezcan, recordemos que “la cultura solo tiene una necesidad, su expresión”.
He dicho









