La política nacional siempre se ha caracterizado por el no intervencionismo como eje de nuestra política internacional, pero al mismo tiempo el respeto a la soberanía de cada nación es un eje fundamental, y el lema juarista es ejemplo de ello: “El respeto al derecho ajeno es la paz”.
En ese sentido es importante subrayar que la soberanía mexicana no se limita al control del territorio o a la independencia formal frente a otros países. Significa la capacidad real del pueblo para determinar su desarrollo político, económico, cultural y social sin la imposición de intereses externos o de elites nacionales subordinadas a esos intereses.
Nuestra historia es un claro ejemplo de la lucha por la defensa de nuestra soberanía. Desde la revolución de independencia encabezada por Miguel Hidalgo y José María Morelos y Pavon, pasando por la defensa nacional durante la intervención francesa en México y la revolución mexicana, la soberanía esta ligada a la lucha contra la dominación extranjera y contra los privilegios de grupos económicos en el país.
El embate del gobierno norteamericano, actualmente, es una clara muestra del intento de intervencionismo a partir de una serie de argumentos, que en el fondo intentan presionar al gobierno mexicano para que se someta a la estrategia de la derecha internacional.
La presión política intenta socavar el proyecto nacional, sin embargo, la defensa a partir de la voluntad popular para resistir la presión extranjera es un eje de política interna y externa que la presidenta a sostenido y con ello hacer un frente popular contra la intolerancia norteamericana. La dependencia económica es un factor de presión que pretende socavar nuestra soberanía, por ello la importancia de fortalecer el mercado interno y fortalecer el sector estratégico que representan los hidrocarburos y las energías alternas. Al mismo tiempo la dependencia alimentaria es otro factor que tiene influencia en la intención de socavar la soberanía nacional, por ello fortalecer el campo es prioritario y fundamental en la tarea de defensa de nuestra soberanía.
Las declaraciones del boina verde convertido en embajador son aventuradas, pero tiene la clara intención de amedrentar a nuestro gobierno para ganar terreno a favor del proyecto neoliberal que no se siente vencido, sino por el contrario pretende recuperar terreno.
Entonces para detener los embates del norteamericano es necesario fortalecer nuestro sector energético llámese PEMEX y CFE para con ello reducir la independencia económica respecto a potencias extranjeras y aumentar la capacidad regulatoria del estado. El tema es: como alcanzar este objetivo, fortaleciendo el estado nacional o fortalecer la participación ciudadana desde las comunidades y fortaleciendo la democracia en México.
La soberanía nacional no se entiendo como un nacionalismo excluyente y ,menos como un aislamiento del mundo, más bien se entiende como la capacidad colectiva de una sociedad para definir su rumbo, proteger sus recursos estratégicos y garantizar condiciones de vida digna para la población.
Desde esta perspectiva la soberanía esta vinculada a la democracia, la igualdad y la justicia social. Un país puede ser formalmente independiente, pero si las decisiones fundamentales son determinadas por intereses económicos externos o por minorías privilegiadas, el término soberanía queda incompleto. Por ello la defensa de la soberanía nacional y la lucha por la justicia social son procesos inseparables.














