Estimado lector de mis aprecios. Usted que aprecia las buenas acciones, dígame ¿Cuál sería el mejor consejo que le daría a un niño ajeno? Imagine la escena donde un niño está sufriendo acoso por parte de unos brabucones ¿Qué consejo le daría? Hagamos un esfuerzo e imaginemos que otro niño está solo, aislado, sentado en una banca a la orilla de las canchas comiendo pacíficamente su almuerzo como desde hace siete semanas. ¿Le daría algún consejo?
¿Recuerda qué quería ser de grande? ¿Lo logró? ¿Lo está disfrutando? Si tuviéramos la fortuna de viajar en el tiempo y regresar al momento en que usted era un pequeño o una pequeña con sueños e ilusiones ¿Le advertiría de alguna situación o lo conminaría a adoptar cierta actitud?
No quiero abrumarlo o abrumarla con mis preguntas, sólo quiero que recordemos un poco lo que era ser niño. Sé que era bastante diferente, mas no es el punto. Aquí lo importante es sumergirnos en esas memorias de niños y volver a sentir esas emociones de no tener miedo, de ser curioso, de ser aventurero y de decir lo que siente sin pronunciar palabra alguna, no hacía falta, su rostro parecía tener subtítulos de lo transparente que somos a esa edad.
Mientras crecemos, la vida, el entorno, los amigos nos van moldeando y nos van acomodando miedos que no teníamos, frustraciones por resultados que poco importaban y dolores que no sabíamos que existían.
Seguro estoy que varios adultos hemos tenido la intención de salvar a un niño o a una niña de una mala tarde por cosas que nosotros sabemos que tienen arreglo, pero que a esa edad pareciera que acaban con la vida misma. Sólo por un instante imaginemos que tenemos esa oportunidad y pensemos en como crear una conexión segura para expresar nuestra exhortación. A continuación, enuncio algunos que se me vienen a la mente:
Quiérete mucho. Es muy importante porque te mantiene fresco, energético y siempre dispuesto. Errores cometeremos a cada momento, pero ningún error nos define, sólo nos permite adquirir experiencia.
En los logros y en los intentos con resultados poco favorables, hay aprendizajes dispersos. Observa con cuidado y encuentra el área que debes integrar a tu práctica. Aquella que se traduzca en una mejora para la sana convivencia.
Rodéate de gente que represente un reto y sé amable con aquellos para quienes tú representas ese reto.
Debes saber que tus mentores/cuidadores están haciendo lo mejor que pueden con los recursos a los cuales tienen acceso. No fueron instruidos en tu cuidado, y pareciera que en ocasiones son groseros, indiferentes o hasta hirientes, pero de verdad, su formación no les da para más y generalmente creen que es lo mejor para ti. En este punto es importante que sepas que NO ES TU CULPA. En ningún momento llegues a pensar que lo es. NO ES TU CULPA.
Sueña más, dibuja más, crea una visión de lo que te agrada y de las cosas que te gustaría alcanzar. Platícalo con el mayor número de personas para que vayas moldeando tu idea, es muy probable que cada vez que la cuentes, le vayas añadiendo detalles más específicos. Las personas que son “muy creídas” generalmente llegan a conseguir “eso en lo que creían”.
Conoce tus límites. En la medida de lo posible, reta tu cuerpo de forma segura, con supervisión, estíralo, moldéalo, cultívalo. Tu cuerpo es ese lugar precioso donde habitarás toda tu vida y conservarlo sano será de gran ayuda para tu desarrollo.
Respeta a tus mayores. En este momento eres más veloz, más fuerte, más ágil que muchos adultos, pero que no sea motivo de burla, ni de sacar ventaja. Ser respetuoso con los mayores te da estructura y te perfila como una persona deseable en la sociedad.
Podrían ser muchos más, pero hagamos un pequeño giro para solicitarle a un adulto que sea considerado con los niños:
Siempre que veas a un niño ruidoso trata de imaginar lo que vive en casa porque generalmente tiene que gritar para llamar la atención de sus padres.
Sé tolerante para emitir juicios sobre ellos. Observa, intervén, facilita y entonces busca el punto donde le puedes ayudar.
Dales un punto de apoyo. Cuando estés en presencia de esa energía que parece inagotable y se haga presente la euforia en ellos, dales un punto de apoyo, una perspectiva, un elemento de unión, algo en lo que puedan estar de acuerdo o al menos los haga detenerse a pensar un poquito, No los humilles, debe ser algo que coincida con sus intereses para que lo integren en su respuesta conductual.
Feliz día del niño. Espero haberte dado una idea para hablar con tu niño interior, reconciliarte con tus miedos, o para tener un ángulo diferente desde donde podamos generar un consejo para un niño.









