El derecho a protestar está garantizado en la Constitución y la represión policiaca es un abuso de poder. La movilización estudiantil exigiendo justicia y verdad para los casos de feminicidio y garantizar el acceso de las mujeres a una vida libre de violencia, serán la pauta de las marchas del 8 de marzo de 2026 en Morelos.
Es necesario fortalecer la solidaridad con las luchas feministas y exigir pleno respeto a su libertad de expresión y organización.
En éste sentido, la colocación de vallas en torno al Palacio de Gobierno y monumentos, es una muestra de la política de securitizacion del Estado, que privilegia las instituciones y edificios públicos por encima de la seguridad ciudadana con respeto a los derechos humanos.
Estaremos atentos a las movilizaciones de exigencia de justicia para los casos de feminicidio y por una vida libre de violencia de éste 8 de marzo en Morelos, para que no haya represión y se exprese la indignación social hasta que no haya ni un feminicidio más.
Contra la violencia hacia las mujeres, porque la violencia feminicida no es un hecho aislado ni una “tragedia individual”. Es una expresión brutal de un sistema que precariza, invisibiliza y desprotege a las mujeres.
La Organización de las Naciones Unidas ha advertido que la violencia contra las mujeres no disminuye: persiste y, en muchos contextos, aumenta. En México, incluso la Secretaría de las Mujeres ha reconocido que las Alertas de Violencia de Género no han logrado reducir de manera efectiva la violencia feminicida.
Mientras tanto, las cifras crecen. Las desapariciones continúan. La impunidad permanece.
No es un problema individual. No es mala suerte. No es un caso aislado. Es violencia estructural.
Por eso nuestras respuestas también deben ser estructurales: organización, exigencia de justicia real, presupuesto suficiente, políticas efectivas y transformación profunda de las condiciones que sostienen la desigualdad.
Porque vivas nos queremos.
Y organizadas, somos más fuertes.
Las marchas de protesta se han multiplicado en diversos lugares del Estado de Morelos contra las desapariciones y los feminicidios.
No son hechos aislados, son productos de la violencia estructural del sistema capitalista y patriarcal que priva de la vida a las mujeres y termina dañando la dignidad humana y el tejido social.
Desde la Comisión Independiente de Derechos Humanos de Morelos hemos documentado y denunciado el feminicidio desde hace 25 años.
Por éso hoy exigimos justicia y verdad para Kimberly, Karol y los 1659 feminicidios ocurridos del 2000 al 2025.
En éstos 35 años de camino exigiendo Justicia, hemos coincidido con Marcela Lagarde y de los Ríos, voz fundamental del feminismo en México, quien aseguró que la crisis de seguridad que enfrentan las mujeres tiene a la impunidad como el principal motor de la violencia.
Marcela Lagarde es reconocida por acuñar el concepto de feminicidio. Lagarde destacó que este fenómeno representa la forma más extrema de violencia de género y refleja condiciones sociales, culturales e institucionales que permiten la impunidad frente a los asesinatos de mujeres. Ella refiere la importancia de fortalecer políticas públicas, justicia con perspectiva de género y la construcción de una sociedad basada en la igualdad y la sororidad para erradicar la violencia contra niñas y mujeres.
«La violencia feminicida es el conjunto de hechos de daño y destrucción que lleva hasta la muerte de mujeres por el solo hecho de serlo; lo que nos muestra cómo día a día se acaba con la igualdad. Por ello es imperativo entender que, si no hubiera impunidad, no habría feminicidios».
Por ello es importante visibilizar la situación de las Mujeres que viven en Morelos, ante escenarios Estatales, Nacionales e Internacionales. Por ello es que ante la visita de la Relatora de la ONU sobre Derechos de las Mujeres y Niñas, acudimos para hacer de su conocimiento el informe de la CIDHM sobre de la AVG en Morelos.
En el encuentro que sostuvimos en la Cámara de Diputados y Diputadas, la Relatora de la ONU señaló que: “en México hay un aumento de la violencia contra las mujeres y niñas perpetrado tanto por actores estatales como no estatales. Asimismo, que hay desapariciones persistentes de mujeres, deficiencias en la investigación, la reparación del daño y no existe apoyo suficiente a las familias que buscan a mujeres y niñas desaparecidas. Añadió que una de las razones por las cuales se presentan éstos fenómenos son la impunidad y la falta de acceso efectivo a la justicia. Durante su exámen periódico universal en 2024, el gobierno mexicano aceptó la abrumadora mayoría de las recomendaciones, incluidas aquellas relativas a la armonización de marcos jurídicos y violencia basada en género y el fortalecimiento de la capacidad de las fiscalías y la protección de las defensoras y periodistas. Sin embargo, pese a los avances normativos, la violencia contra las mujeres continúa en niveles epidémicos y alarmantes en éste país”.
Ante éste panorama, exigimos que se instale la mesa de seguimiento de las medidas de la AVG en Morelos como se acordó en la reunión que sostuvimos con la Gobernadora Margarita González Saravia desde principios de enero de éste año 2026.
Por todo ello, seguiremos trabajando en construir una sociedad consciente y organizada, más humana y más justa, pues sólo una sociedad así puede defender los derechos humanos colectivamente.
Ante éste escenario, es importante destacar las movilizaciones estudiantiles de protesta contra la inseguridad y la violencia contra las mujeres que se vive al interior del campus universitario de la UAEM, lo que contribuyó para que la jornada del 8 de marzo en Morelos estuviera marcada por la exigencia de Justicia para las mujeres y por Una Vida Libre de Violencia.














