Desde 1977 a 2025 ha habido al menos 11 reformas electorales, que van las de gran profundidad hasta algunas en la que solo se han aplicado modificaciones legales, como la de 2002, para establecer cuotas de género en candidaturas legislativas, la de 2003, para elevar requisitos para la formación de partidos políticos y las del 2005 para regular el voto de los ciudadanos radicados en el extranjero.
Las reformas trascendentales, las que revolucionaron formas y fondo de las elecciones como la de 1977 que fomentó el registro de nuevos partidos y el Partido Comunista, proscrito en ese momento, recuperó su registro legal y se crearon 100 escaños para diputados de representación proporcional, lo cual era una gran novedad. En los partidos políticos esto se considó como una gran oportunidad ya que iban a tener mayor representación, aunque no ganaran por mayoría. Como consecuencia hubo una apertura democrática y se puede decir que fue el inicio para crear una institución autónoma, que organizara y calificara las elecciones, porque han de recordar que era el mismo gobierno, a través de la Secretaría de Gobernación se organizaban y se contaban los votos. Todo ello fue una gran apertura en la democracia del país, a tal grado que comenzó la elección interna de candidatos a la presidencia.
Pero en la actualidad las iniciativas y reformas llevan un camino hacia la regresión, hacia el retroceso. Con la propuesta de Reforma Electoral de Claudia Sheinbaum Pardo, hoy, está a punto de sepultar, (porque la comenzó a matar AMLO) todos los logros que se habían obtenido en la lucha ciudadana. Y claro, los principales autores y luchadores fueron precisamente de la oposición, que fueron los líderes de esta corriente.
A lo largo de décadas, la oposición y la ciudadanía en conjunto lograron que se creara el órgano independiente IFE, procedimientos de conteo con presencia de ciudadanos, representantes de candidatos y de partido en cada una de las casillas, de tal manera que la democracia se iba logrando. Obviamente continuó el fantasma y realidad del fraude. Pero surgieron figuras judiciales para calificar y juzgar controversias en las elecciones, que quedaron a cargo de los Tribunales Electorales.
Pero esos logros ciudadanos quedarán en el recuerdo, si se lograra aprobar la propuesta de CSP, en la que principalmente se eliminan las candidaturas y posiciones legislativas cancelando las plurinominales y disminuir el presupuesto asignado a los partidos.
La primera, disminuir los cargos plurinominales, no es de las mejores propuestas, porque está eliminando la posibilidad a los partidos pequeños a tener representantes en la cámara. Aunque se pudiera pensar que eso es bueno porque son diputados que no llegan por el voto popular y puede beneficiar en lo económico, pero no en lo político, porque los partidos pequeños no tendrían representación, o sea, eliminaría a la oposición drásticamente.
De hecho, todos los partidos han llegado al poder con cargos plurinominales, incluso el mismo partido gobernante en la actualidad, MORENA, obtuvo sus primeros triunfos (en su mayoría) por cargos plurinominales.
Pero el principal problema al que se enfrenta la PresidentA es que los partidos que van en alianza siempre con el partido oficial, que es el Verde, PT y hasta Nueva Alianza, no van a apoyar esta Reforma Electoral, porque ellos no pueden sobrevivir si no tienen plurinominales. Así que con seguridad la reforma no procederá. Ya veremos el lunes 2 de Marzo cuando se presente, que resultados tendrá en la realidad. Puede ser ya una Reforma Muerta.














