En los años 2025 y 2026 aumentaron los casos de sarampión en México. Pero el aumento ha sido considerable. Y no es caso fortuito. Es resultado de diversas posibles causas, que pueden determinar cómo definitivas las autoridades e instituciones de salud pública en el país. Claro que es confiable a las instituciones de investigación, porque las autoridades van a decir de todo, menos la verdad.
Sobre todo, cuando se empiezan a conocer posibles causas, como la disminución de cobertura del programa de vacunación, como lo da a conocer la Organización Panamericana de Salud, la que asevera que “en México las coberturas de vacunación SRP disminuyeron en 2022 y 2023, teniendo para la primera dosis de SRP una cobertura del 76% en 2023 y para la segunda dosis del 74%”.
Según referencias de medios informativos, publicado por Infobase el 9 de febrero de 2026 a la 01:41 pm MX, en donde el Epidemiólogo Pablo Francisco Olivia Sánchez, indica que el crecimiento de contagios es debido a la baja en las coberturas de vacunación, referencia publicada en el semanario UAM No. 19 del 2 de febrero de 2026.
Lo anterior coincide en afirmaciones y referencias técnicas publicadas por medios de comunicación fidedignos o determinados por instituciones públicas de salud, pero además coincide con la disminución de compra de dosis de diversas vacunas por parte del gobierno federal a cargo de Andrés Manuel López Obrador, quien como ejecutivo siempre le dio prioridad a enviar los recursos a programas sociales, aumento de presupuesto a sus obras insignias y otras prioridades encima de lo que es salud pública.
La actual autoridad deberá iniciar una investigación seria para deslindar responsabilidades por omisión en este rubro tan importante para un país.
Se dice que tan solo el primer año del gobierno de AMLO se dejó de vacunar a 1.5 millones de niños contra el sarampión, debido a que se quería mantener un programa de austeridad republicana.
A la fecha, las mamás de niños pequeños podrán corroborar la escasez de vacunas en los últimos siete años, etapa que corresponde a la autollamada cuarta transformación.
A esta escasez, de momento, cuando las mamás reciben la negativa que no tienen tal o cual vacuna, no le dan tanta importancia, como diciendo “luego regreso”. Posteriormente regresan y se encuentran con la misma situación. Esta es una característica que ha estado prevaleciendo estos últimos años en el sistema hospitalario que presta este servicio de vacunación.
Incluso, dejó de practicarse los programas de vacunación de casa por casa, o las visitas a las escuelas que los que asistimos en las generaciones de los 70s y 80s que llegaban las enfermeras con sus instrumentos y nos formaban para vacunarnos. También se recuerda las brigadas de enfermeras cubriendo rutas asignadas para revisar que todos contaran con el esquema de vacunación completo. Era una cobertura del 91% y debido a ello, México ya tenía un estatus de país libre de sarampión. Pero con la actual endemia, las banderas rojas han comenzado a ondear. La Organización Panamericana de la Salud ha otorgado una prórroga de dos meses a partir del 11 de febrero de 2026, para frenar la transmisión y evitar la pérdida de la certificación sanitaria.
Ahora la presidentA Claudia Sheinbaum tiene otro frente por el cual trabajar en contra reloj. La inseguridad, la violencia, el avance del crimen organizado, la presión del presidente Trump, las diferencias políticas por las cuales no se pudo llevar a cabo la Reforma Electoral, las acusaciones de la oposición por situaciones políticas, por omisiones, por falta de voluntad política, y todo ello es por la mala administración de su antecesor, por AMLO. Por ello está sufriendo la presidentA. Mientras los morenistas siguen aplaudiendo.














