Durante las últimas semanas, especialmente después de la captura de Nicolás Maduro, Cuba ha vuelto a la agenda política internacional porque el Presidente Trump ha advertido que su régimen de gobierno está por caer, además que ha llamado la atención la crisis energética a la que se ha enfrentado por el corte del suministro de petróleo que Venezuela solía darle.
Cuba y Estados Unidos han tenido una tensa relación desde hace varias décadas, debido a que Estados Unidos era el aliado de la Unión Soviética, más cercano a territorio Americano, después de históricos roces como “La crisis de los misiles” el gobierno americano ha decidido imponer y mantener un bloqueo económico sobre la isla.
Esta exclusión del juego internacional, aunado al gobierno dictatorial que personajes como Fidel Castro han impuesto, provocan que la isla tenga un importante atraso en materias de infraestructura y desarrollo en comparación con sus vecinos, por ello el petróleo es vital no sólo para su movilidad, si no para la generación de energía que usan casas, hospitales y hoteles.
El mayor proveedor de petróleo que tenía Cuba, era el otro “punto rojo” en un mapa azul, o sea Venezuela, pero después de la captura del dictador Nicolas Maduro y la apropiación de los recursos naturales a manos de Estados Unidos, Cuba enfrenta una escasez -que empeora con la amenaza de Estados Unidos- que promete imponer aranceles a todo aquel que venda o done petróleo a la isla.
Considero que la estrategia, como muchas del Presidente Trump, tiene como objetivo la extorsión, mediante hacer escaso un recurso necesario para ellos, que puede ser el motivo para llegar a un acuerdo orillado por la desesperación.
Otro importante proveedor de petróleo para Cuba era México, quien desde hace décadas enviaba barcos con este recurso y que desde el inicio del embargo ha mantenido una relación de amistad con la isla.
Sheinbaum, está convencida seguir ayudando al país caribeño; sin embargo, la gran tensión que provoca la renegociación del T-MEC, las amenazas de atacar a criminales organizados y los aranceles hicieron que anunciara que México no enviará más petróleo, solo ayuda humanitaria.
Hoy y siempre, el pueblo cubano merece justicia y libertad, por lo que es necesaria una reconfiguración de su gobierno y el alzamiento de una nueva forma que tenga la democracia, justicia social y comercio libre como ejes; pero, igualmente, debe levantarse el criminal bloqueo de Estados Unidos que ha provocado hambre y que no tiene justificación en los tiempos actuales.














