Casi nadie empieza donde termina.
Según la ONU hoy hay más de 280 millones de personas migrantes en el mundo casi el 3.5 por ciento de la población global. No es una excepción histórica es una constante humana. Moverse ha sido, desde siempre, una forma de sobrevivir.
Algunos llegaron de otros países otros cruzaron mares idiomas y costumbres. Unos vinieron de España, otros del mundo árabe, otros de lugares más cercanos pero igual de ajenos en su momento. Todos llegaron con lo mismo ganas de trabajar de adaptarse y de echar raíz.
México no es ajeno a esa historia. Más de 12 millones de personas nacidas en México viven hoy fuera del país y millones más se han desplazado dentro del territorio nacional. Porque migrar no siempre implica pasaporte, a veces basta con cambiar de ciudad de estado o de barrio. Dejar Toluca para empezar en la Ciudad de México, salir de la capital rumbo a Cuernavaca eso también es migrar.
El escritor libanés Khalil Gibran que vivió el desarraigo, escribió que el hogar no es donde nacimos, sino donde dejamos de sentirnos extraños. Esa frase resume lo que muchos migrantes buscan, no privilegios no discursos, pertenecer.
El que llega de lejos aprende nuevas palabras, el que llega de cerca aprende nuevas reglas. Ambos cargan con la misma sensación inicial, no encajar del todo Y ambos, con el tiempo hacen lo mismo. Se adaptan, trabajan, aportan y se quedan.
Cada migración deja algo.Una forma de comerciar de cocinar de hablar de atender la familia y el trabajo. Con los años esas diferencias se mezclan hasta volverse identidad. Tan integradas que a veces olvidamos que alguna vez fueron extranjeras.
El poeta español Antonio Machado, hijo también de un país de migrantes lo dijo con sencillez y dolor. Caminante, no hay camino, se hace camino al andar. Migrar es eso, andar sin garantía, construir mientras se avanza.
Por eso hablar del migrante no es hablar de otros, es hablar de nosotros.
Respetar al migrante no es una consigna, es una forma de entender la historia. La personal y la colectiva, por qué casi todos si miramos hacia atrás con honestidad venimos de alguien que llegó.
Y quien no lo crea que revise su apellido su acento, su oficio o el camino que lo trajo hasta donde está.
De algún lugar venimos todos ahí empieza todo.
#QuéCosa














