En nuestro asediado y envidiado país las condiciones no sólo se agitan sino se complican. Los prianistas y pandillas adyacentes están furiosos, no aceptan su derrota, no la admiten, reaccionan precisamente como fiera herida acusando al gobierno justo de lo que ellos mismos acostumbraban. Siempre.
La ventaja es que se transparentó todo. Gracias a esta marcha y a sus provocaciones se bajaron los calzones y dejaron ver sus excrecencias. Tal cual son: aguerridos luchadores blandiendo flamígeras espadas de calumnias y mentiras; enfermos indigestos de berrinches entripados; histéricos grandilocuentes de falsedades; dramáticos escandalizadores; ahítos de desvergüenza…
No termina ahí… Véase: misóginos impertérritos, insultan con denuedo amplificado a la presidenta envidiando su éxito político y electoral vomitando los más hirientes adjetivos. Declaman desaforadamente escándalos estridentes de falacias descomunales.
Los negros en EEUU portaban en los 60s una playera con este lema: ¡I´m black and I´m proud! Soy negro y estoy orgulloso… retando a todas sus blancas autoridades. Y cuando estos derechosos exclaman: ¡Narcogobierno comunista! mi popular compadre lo aplica a ellos: ¡Soy pendejo y estoy orgulloso! Porque no tienen la menor idea…
En los años 60s se acentuó la lucha antirracial en los EEUU país admirado y temido por muchos que fraguó su riqueza con base en el despojo y el crimen. Sioux, Cheyenes, Kiowas, Apaches… entre otros pueblos originarios, sufrieron lo indecible. Más adelante, y una vez que esclavizaron africanos con más explotación y tortura, se desató la lucha antirracial. Restaurantes, Teatros, Iglesias (¡!), Escuelas, autobuses, prohibían la entrada a la población afro.
Sigamos. La xenofobia se ayunta con el fanatismo político/religioso y sueltan la palabra ¡Judía! con rechazo visceral hacia ¿qué? ¿la nacionalidad? ¿la religión? Cualquier acontecimiento será tomado como un pretexto para colgarse y aprovecharlo. Lo peor, no tienen proyecto nacional, su único objetivo, su único interés es recuperar el poder. son expertos en difamar, engañar, distorsionar, creen que pueden manipularlo todo.
Nos gustaría ver alguna pequeña reacción de perredistas y priístas que aún conservan los auténticos principios ideológicos de sus partidos, que no se limitan a ver qué dicen sus dirigentes o en qué se escudan para legitimar sus estridencias infamantes y sus desvíos que han desbarrancado las metas originales donde ellos han militado. Si un grupo mínimo de militantes -mujeres y hombres- reclaman su participación, a la que tienen derecho, bien podríamos fortalecer la discusión, el debate argumentativo para obtener algún acuerdo por pequeño que parezca.
Porque lo que han hecho estas dirigencias perredistas y priístas no han sido sólo desvíos sino traiciones. El ganador fue el PAN, sí, porque ese partido de reaccionarios, conservadores y persignados les tiró línea, les endilgó sus propósitos, les implantó a su candidata y les forjó su campaña… todo. Ellos sólo dijeron que sí a cambio de los dineros, prostituyéndose. Bola de putos… otra vez, mi compadre, qué barbaridad.
Pregunto con toda amabilidad y prudencia: ¿Van a reaccionar perredistas y priístas auténticos? Yo los acompaño, verdá de dios. ¿O están muy conformes con su Alito enfermo de poder, de vanidad estratosférica, de ilimitada soberbia y de pestilente corrupción? ¿Van a seguir aplaudiendo a la histérica señora Téllez y al canalla de Ricardo?
Recordemos que este mundo nos lo están prestando nuestros hijos y nietos, hay que regresárselos. ¿¡Cómo?! ¿Así? ¿Gobernado por asesinos, perpetradores de masacres, genocidas hijos de perra como Netanyahu y Trump? Diabólica conducta que tiene muchos seguidores. ¿Qué perspectivas tienen? ¿Se las hemos brindado con tareas pertinentes para atender sus demandas y necesidades?
MORENA puede facilitarle las cosas a la oposición más retardataria si sigue alimentando sus filas de prianistas, uno. Si no fortalece a su militancia con debates analíticos de formación histórica y política, dos. Si sigue creyendo que solo va a ganar con sus siglas y sus colores, tres. Si sigue enquistando gobernadoras que hagan homenajes a asesinos como Rubén Figueroa, cuatro.
Porque, ¡aguas! El imperio capitalista es una bestia herida, con sus mismas herramientas ha sido puesto en evidencia, una y otra vez, en cada país. Se recompone y mueve a sus corifeos en las naciones pobres para imponer a sus lacayos. Ya tiene al Cono Sur de nuestra América prácticamente en sus manos: Argentina y Bolivia… Paraguay… y pronto, a Chile, pues en la 2ª vuelta la derecha unificada va a otorgarle el 50 más uno al candidato fan del criminal Pinochet. Muy lamentable es que las generaciones jóvenes no tengan memoria de ese período infame de persecución, cárcel, tortura, desapariciones, exilio y muerte para su propio pueblo.
Venezuela, Brasil, Colombia, Honduras, México… estamos a la defensiva.














