Si nos organizamos desde cada lugar donde estemos, podemos construir juntos un futuro diferente, donde nadie esté solo cuando requiere un abrazo solidario para enfrentar la violencia, la explotación, la opresión y la discriminación. La clase trabajadora requiere de un polo de lucha alternativo con un programa independiente, sin ilusiones de ningún tipo, con alianzas estratégicas y sobre todo con conciencia organizada. Por ello, esta Segunda Convención Nacional Democrática de las y los Trabajadores, que se realizó los días 21 y 22 de noviembre de 2025 en el Auditorio del SME, ha sido una gran oportunidad para avanzar en las coincidencias y superar las diferencias en el seno del movimiento, sumando voluntades y compromiso de luchar.
Ahí expresamos el saludo desde las organizaciones sociales y sindicales del Pacto Morelos por la Soberanía Alimentaria y Energética y los Derechos de las y los Trabajadores para avanzar en un polo social de lucha unitario e independiente.
Ante la presencia de un auditorio lleno y más de 95 organizaciones, se realizaron importantes análisis y propuestas.
También saludamos desde el PRT la segunda convención nacional de las y los trabajadores que nuevamente ocurre en un momento decisivo.
La Convención representa el esfuerzo principal de unir las luchas de la clase trabajadora. Hacerlo para representar un polo alternativo e independiente de lucha, gobierne quien gobierne, es urgente cuando la derecha tradicional y la extrema derecha impulsan campañas alimentadas por el imperialismo yanqui para manipular demandas populares y reclamos frente a políticas neoliberales que ellos mismos crearon. Quisieran repetir el esquema ocurrido en otros países latinoamericanos, que ante el desgaste y limitaciones de gobiernos considerados progresistas, capitalizan a favor de la derecha el descontento social.
La tarea central para escapar a la lógica de la polarización política actual es la conformación de ese polo alternativo de la clase trabajadora que una en forma autónoma, independiente, las luchas y demandas populares contra la continuación del neoliberalismo, gobierne quien gobierne. Necesitamos para triunfar la expresión propia de la clase trabajadora, porque la liberación de la clase obrera será obra de la propia clase obrera!
Tras la lectura de los resolutivos de las nueve mesas de trabajo que sesionaron durante la convención nacional, se aprobó un plan de acción para vincular las diversas luchas sociales y laborales del país.
La II Convención Nacional Democrática de las y los Trabajadores aprobó por unanimidad la realización de un Encuentro Nacional de Movimientos Sociales en 2026, con el objetivo de unificar todas las luchas sindicales y populares del país frente al avance del capital y las políticas neoliberales.
Con la presencia de organizaciones de 18 estados del país y delegados internacionales, se acordó que el encuentro se realice el 5 de febrero en la Ciudad de México, como un espacio de convergencia de sindicatos, cooperativas y organizaciones sociales. La propuesta será construida en conjunto por la Nueva Central de las y los Trabajadores (NCT) la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), Unión Nacional de Trabajadores (UNT), la CNSUESIC y otros referentes de la resistencia obrera y popular.
Este encuentro debe convertirse en una instancia de articulación nacional, capaz de enfrentar la ofensiva patronal y gubernamental. Estos resolutivos de la II Convención Nacional serán importantes insumos para construir la agenda del encuentro nacional, así como la caracterización de la situación económica, política y social, nacional e internacional.
Entre los temas laborales que abordó la convención está la lucha por la implementación de la jornada semanal de 40 horas y pago de 56, el aumento salarial digno, la lucha de los trabajadores por aplicación por su estabilidad laboral, así como contra el pago de pensiones en Unidades de Medida y Actualización (UMA). Por una reforma fiscal progresiva para que paguen más los grandes multimillonarios que han elevado sus ganancias. Contra la militarización, la inseguridad y las desapariciones forzadas, no a la violencia institucional, criminal y patriarcal, por la defensa integral de los derechos humanos.
Lograr la reinserción laboral de los trabajadores en resistencia del SME, fortalecer la lucha contra la violencia laboral y de género para que ya no haya feminicidio impune, por el derecho humano al agua y la energía contra la privatización, la defensa de la tierra y el territorio y la autonomía y libre determinación de los pueblos indígenas, la exigencia de la suspensión de la deuda pública, el fortalecimiento de las redes comunitarias en materia de economía social solidaria y cooperativismo.
Entre las movilizaciones inmediatas, la Convención Nacional Democrática de las y los Trabajadores acordó impulsar las siguientes acciones:
23 de noviembre. Movilización por la semana laboral de las 40 horas, Ciudad de México.
25 de noviembre. Movilización por el Día Internacional contra la violencia hacia las mujeres. Ni un feminicidio más!
26 de noviembre. Marcha por los 43 estudiantes normalistas desaparecidos en la Acción global por Ayotzinapa y por México.
29 de noviembre. Movilización por el Día Internacional de Solidaridad con Palestina, en contra del genocidio en Gaza y Cisjordania y por la ruptura de relaciones con Israel. Impulsar la campaña de Boicot, Desinversion y Sanciones contra el sionismo.
La Convención Nacional Democrática de las y los Trabajadores culminó sus trabajos con la certeza de que la unidad sindical y social es la vía para construir un movimiento nacional de resistencia y esperanza, un instrumento para la lucha social en favor de la clase trabajadora: ¡Es tiempo de que las cosas cambien!














